Soy Juanito, muñeco del profesor Guerrulin, Guierrelin. Tengo 40 años de andar con este viejo, es profesor en magia, ventriloquia, payaso, se pega fuego, ha amaestrado perros y cabros. Es el Rasputin más viejo. ¿Sabe por qué le dicen Rasputin? Que lo diga él. El hombre se quita el muñeco y habla con su voz normal: La gente me apodo Rasputín, porque cuando era joven era muy buscando por las mujeres, fui suertero en asunto de las damas.
Mi nombre de artista es Teodoro Merlín, tengo 59 años, miren, aquí ando mi tarjeta. Me buscan para cualquier fiesta, cumpleaños, bautizos, lo que sea, pues. No crean, yo estudie mi primaria, y parte de la secundaria en el Instituto de Chichigalpa, llegué hasta tercer año. Bien hubiera seguido, pero me intereso más el arte. El arte es lo más bello que hay, eso ya viene en la sangre eso no se estudia. Figurese, que talvez estaba en clases y se oía en la calle el alboroto, cuando venia entrando al pueblo el circo.
Me salía escondido de la escuela para ir detrás del circo. Y en la noche ya estaba instalado en la cuarta banca, tirando bromas, chuleando, jodiendo con los cirqueros. Yo era metiche. Ahí fue pasando el tiempo, hasta que un día se acerca uno de los payasos y me dice: Ve hombre, vos tenes madera para muchas cosas, ¿No te gustaría entrar al circo? Dios míos, que felicidad, es como si me hubieran dado un beca.
Yo me siento traquilo con este arte. Trabaje en la televisión, en la época de Miguel Sobeyda, con mis muñequitos: Juanito y Joselito, y me pagaban mis buenos pesos. También trabaje en veladas de colegios y teatros de cine junto con otros artistas como Raulín, Filosofito y Pinolillo. En el arte como en la vida hay sus momentos buenos y malos. Te voy a contar lo que me pasó en 1955 en Chinandega, haciendo la “decapitación humana”. La cosa de esta magia es que la gente ve como se le corta de un cutachazo la cabeza a una mujer. Ay, diosmiyito, y yo hacia bien el truco.
Hasta hablo y saludo al publico, porque yo hablo con el estomago. Ese truco bien hecho, me costo una carceleada de nueve días. Es que, entre publico habían dos guardias, a uno de ello le apodaban el Ni – Juan. El asunto es, cuando yo termino, se me dejan venir los dos guardias, se me cruzan de brazos, todos malencarados. Me dicen, ve hombre, recoge tus tres babosadas y camina. Es que, vas preso… callate, camina, y no irrespetes a la autoridad. Pero ¿Porque?, les pregunto yo.
Es que andas indocumentado y vos no sos nicaragüense. ¡Cómo que no soy nicaragüense! Ni modo, camine. Pero la verdad fue, que estos guardias jodidos, se asustaron con mi presentación. Creyeron que era la verdad la decapitación, y cuando vieron que era truco, se arrecharo, porque se sintieron engañados.
martes, 15 de abril de 2014
JOSE ANTONIO BISTAMANTE CENTURION POR TRADICION DE LA IGLESIA GUADALUPE.
El pagador de promesas
Yo estudiaba y trabajaba. A los15 años me dio una fiebre que me dejó inválido, perdí la voz y casi no oía. Hasta los huesos se me estaban secando. En mi angustia de que me hablaban y apenas oía y no podía contestar, le pedí al Señor que me curara y a cambio, yo iba a ser su amigo.
Por eso le hice la promesa de ser Centurión. En la tradición, dicen que el Centurión, ayudó a Jesús en su calvario. Era su amigo y guardador. Me preparé para salir de Centurión.
En mi casa nadie se dió cuenta, creí que se iban a molestar. Un señor que sabía mucho sobre los romanos, me ayudó a dibujar el traje. Mis amigos me dieron dinero. Unos un peso, otros 50 centavos. Así hice el primer traje.
Pedro Turuleto, el hojalatero, me hizo el primer casco. y todo salió bien. Rafael Pérez, el mejor santero de Chinandega, me regaló un Señor del Sepulcro, para que lo tuviera en mi casa.
Dos años después... un lunes a las 6 de la mañana, me llevé un susto. Que casi me mata. Voy por la esquina de Toña Torres, y como a las 30 varas me tropiezo con una bolsa vacía de cemento y sale una coronita de espinas
¡Ay Dios mío!, digo yo, ¿Qué es esto? Empujo otra vez la bolsa y va saliendo el Señor del Sepulcro, todo sucio pero enterito. Ay, mamita, digo yo. me pasa esto a mí, que soy su amigo. Se me pararon los pelos.
Por eso le hice la promesa de ser Centurión. En la tradición, dicen que el Centurión, ayudó a Jesús en su calvario. Era su amigo y guardador. Me preparé para salir de Centurión.
En mi casa nadie se dió cuenta, creí que se iban a molestar. Un señor que sabía mucho sobre los romanos, me ayudó a dibujar el traje. Mis amigos me dieron dinero. Unos un peso, otros 50 centavos. Así hice el primer traje.
Pedro Turuleto, el hojalatero, me hizo el primer casco. y todo salió bien. Rafael Pérez, el mejor santero de Chinandega, me regaló un Señor del Sepulcro, para que lo tuviera en mi casa.
Dos años después... un lunes a las 6 de la mañana, me llevé un susto. Que casi me mata. Voy por la esquina de Toña Torres, y como a las 30 varas me tropiezo con una bolsa vacía de cemento y sale una coronita de espinas
¡Ay Dios mío!, digo yo, ¿Qué es esto? Empujo otra vez la bolsa y va saliendo el Señor del Sepulcro, todo sucio pero enterito. Ay, mamita, digo yo. me pasa esto a mí, que soy su amigo. Se me pararon los pelos.
Mi mamá se lo contó y dice el doctor: andá traelo, quiero verlo. Regreso con el santo y me dice: Pero si es lindo, ¿Por qué te asustaste? Yo le contesto: porque soy su amigo. El me dió 10 córdobas.
Para que te lo retoquen, me dijo. De eso ya han pasado 24 años.
¿Quién no ha visto al centurión José Antonio Bustamante en Chinandega? Todos los Viernes Santo sale con el traje nuevo. Así se las ingenia: Hago una colecta por los barrios, por las casas de mis amigos y conocidos porque hacerse un traje quiere dinero.y la promesa se cumple a como se debe.
El Viernes Santo desde muy temprano, agarramos las calles. Antes iba solo. Ahora voy con Ernesto Maravilla También pagador de promesa. Los pajes, Manuel Hernández y Chico Hernández, van porque les gusta.
La promesa es no hablar durante el día y sólo beber frescos. Desde temprano recorremos los barrios y hacemos los encuentros. El encuentro con las espadas es sólo un juego. Mire, entramos a los patios de las casas para hacer la reverencia.
La gente nos saluda, nos invitan a fresco y a veces a guaro. Nos confunden con los mantudos de San Pascual que van bebiendo. Es que ¿Sabe? Yo no bebo. Hay gente que me da dinero en la bolsa. Ese día yo no salgo a pedir limosna.
Otros nos cierran los portones de su casa porque son evangélicos. Bueno, si no quieren, nosotros respetamos y no entramos. Me ha pasado con un cura que me dice: hombre, vos has arruinado la procesión del Viernes Santo.
Y a mi iglesia, no entrés. Eso a mí me da ira. Le digo al padrecito: Yo lo hago con respeto. Usted manda en su iglesia y el pueblo manda en la calle. Nosotros vamos un rato a cada una las procesiones. A la medianoche, que entra el Santo Entierro a la iglesia, viene el final que es lo más bonito.
Después que el sepulcro entra, dejo el caballo y entro caminando hasta donde está el Señor, ahí caigo de rodillas y digo: verdaderamente tú eres el hijo de Dios. y me derrumbo como una gallina todo lleno de temblores y espero que pasen todos los Santos: la María Magdalena, San Juan... cuando el último pasa la puerta yo me levanto y me despido: hasta el próximo año, si Dios quiere.
LAS TRADICIONALES FIESTAS DE SAN ROQUE DE EL VIEJO.
El viejo es un pueblo muy antiguo, lleva ese nombre por Agateyte, un cacique muy respetado en la región. En chorotegano Teyte quiere decir viejo. Su territorio iba desde Cosigüina hasta el volcán El Viejo, que ahora .conocemos como San Cristóbal. Desde los tiempos del hilo azul se celebraba en El Viejo, la fiesta de la cosecha. Ahí las personas que más se estimaban, se regalaban las mejores frutas. Esta tradición fue cambiada por los españoles y dedicaron la fiesta a San Roque.
La novena de San Roque dice:
Cuando San Roque murió, dejó escrito con su mano, por mandato soberano un favor que consiguió y es que de Dios constituyó, a este médico celeste abogado de la peste.
En El Viejo, en un' inicio, sólo habían dos barrios, el barrio de Chumalpán, ahora barrio El. Calvario y el barrio Tololito, ahora de San José, Los barrios estaban uno a cada lado del río. El barrio de El Calvario, que era un barrio indio, tomó a San Roque y lo llamó San Roque Indio.
En la fiesta sólo los indios tenían su alegría. El que tenía la osadía de meterse a la fiesta salía mal muerto o bien muerto de ahí. La gente del otro barrio sólo miraban la alegría y decidieron celebrar su propio San Roque. Como aquel le llamaban el Indio, a este le bautizaron San Roque El Mulato. A partir de entonces los dos barrios, celebran la pitada juntos. A la entrada del pueblo, la gente gritaba: allá viene el pueblo Mulato, el pueblo Indio.
Así es que los que vivían por el Cementerio, se quedaron fuera de la fiesta. En la comarca San Jerónimo que estaba pegadita al cementerio, unos señores se reunieron y mandaron a hacer su San Roque. Lo guardaron donde un señor apodado Nindirí. Para que quiso más, quedó apellidado Nindirí. La fiesta de San Roque ha ido creciendo, así como El Viejo se ha ido poblando, De veinte años para acá han surgido, otros tres San Roques conocidos.
Uno de ellos surgió por los años 75 o 76, cuando un comandante de la Guardia andaba en la fiesta y como castigo fue llevado amarrado a adorar al Santo. La gente por molestar al militar, le dijeron que ese era San Roque el Guerrillero, cosa que el guardia celebró y así fue bautizado el nuevo San Roque. Otro de los San Roques es el del barrio La Palma que don Tito Canales, comenzó a celebrar, con un santo que le prestaron.
En un principio fue llamado el abajeño, y que hoy se conoce como San Roque el Mestizo. También está San Roque el Libertario, que es más reciente y aunque en El Viejo, hay un poco de San Roques
y San Roquitos. San Roque es uno solo y una sola su fiesta. Las fiestas arrancan en julio con los cabildos para conquistar a las priostas y los priostes. Ahí se arman las parejas. A veces van de parejas viejitas con niños. Doña Julia Rodríguez fue priosta primera de San Roque Mulato. "La Chentia Manca era la primera priosta y cuando estaba grave, me mandó a llamar y descargó en mí.
Yo estuve más de 30 años de priosta. La priosta primera, organiza a las demás priostas En la noche de un sábado se hace una fiesta, para despedir a los priostes. Al amanecer del domingo, se aliña comida y salen al campo a buscar la madera para hacer la enramada del Santo. La fiesta comienza con el tope de las carretas. Las carretas se van a topar a la ronda Antes, la priosta traía una jícara de tiste. Se lo daba al carretero y le limpiaba la boca con un mantelito, bien limpiecito y planchadito. Lo perfumaba y coronaba. Mi compañero de fiesta por años, fue Isidro García. Una parte alegrísima de la fiesta es la pegada del motete.
Los motetes son los regalos que los priostes se dan entre ellos, también se los dan a la gente más querida. Se acostumbraba regalar panes con forma de indita y de indita o un pan con forma de conejo orejón, también cajetas de coco y sapoyol. Nadie sabía que le iban a pegar el motete. Aquello era una sorpresa. Sólo el motete de la pareja, era especial. Yo daba a hacer 20 ó 30 panes, los motetes los llevaba en un canasto y ya llevaban los nombres de sus dueños.
Dicen que lo de pegar los motetes es muy viejo. Los indios hacían la Fiesta de los Mitotes donde se regalaban las frutas más grandes de la cosecha. Ahora los motetes son según la bolsa. Fíjese que antes cada San Roque tenía como 50 parejas de priostes, ahora con costo se juntan 30 Yo tengo 90 años, y cuando los músicos vienen a tocar las canciones de las priostas, les pido mis canciones de siempre. Así siento la alegría y no pierdo la tradición. Me tocan "Morir soñando", "Amores de Abraham"y "Julia mía".
La novena de San Roque dice:
Cuando San Roque murió, dejó escrito con su mano, por mandato soberano un favor que consiguió y es que de Dios constituyó, a este médico celeste abogado de la peste.
En la fiesta sólo los indios tenían su alegría. El que tenía la osadía de meterse a la fiesta salía mal muerto o bien muerto de ahí. La gente del otro barrio sólo miraban la alegría y decidieron celebrar su propio San Roque. Como aquel le llamaban el Indio, a este le bautizaron San Roque El Mulato. A partir de entonces los dos barrios, celebran la pitada juntos. A la entrada del pueblo, la gente gritaba: allá viene el pueblo Mulato, el pueblo Indio.
Así es que los que vivían por el Cementerio, se quedaron fuera de la fiesta. En la comarca San Jerónimo que estaba pegadita al cementerio, unos señores se reunieron y mandaron a hacer su San Roque. Lo guardaron donde un señor apodado Nindirí. Para que quiso más, quedó apellidado Nindirí. La fiesta de San Roque ha ido creciendo, así como El Viejo se ha ido poblando, De veinte años para acá han surgido, otros tres San Roques conocidos.
Uno de ellos surgió por los años 75 o 76, cuando un comandante de la Guardia andaba en la fiesta y como castigo fue llevado amarrado a adorar al Santo. La gente por molestar al militar, le dijeron que ese era San Roque el Guerrillero, cosa que el guardia celebró y así fue bautizado el nuevo San Roque. Otro de los San Roques es el del barrio La Palma que don Tito Canales, comenzó a celebrar, con un santo que le prestaron.
y San Roquitos. San Roque es uno solo y una sola su fiesta. Las fiestas arrancan en julio con los cabildos para conquistar a las priostas y los priostes. Ahí se arman las parejas. A veces van de parejas viejitas con niños. Doña Julia Rodríguez fue priosta primera de San Roque Mulato. "La Chentia Manca era la primera priosta y cuando estaba grave, me mandó a llamar y descargó en mí.
Yo estuve más de 30 años de priosta. La priosta primera, organiza a las demás priostas En la noche de un sábado se hace una fiesta, para despedir a los priostes. Al amanecer del domingo, se aliña comida y salen al campo a buscar la madera para hacer la enramada del Santo. La fiesta comienza con el tope de las carretas. Las carretas se van a topar a la ronda Antes, la priosta traía una jícara de tiste. Se lo daba al carretero y le limpiaba la boca con un mantelito, bien limpiecito y planchadito. Lo perfumaba y coronaba. Mi compañero de fiesta por años, fue Isidro García. Una parte alegrísima de la fiesta es la pegada del motete.
Los motetes son los regalos que los priostes se dan entre ellos, también se los dan a la gente más querida. Se acostumbraba regalar panes con forma de indita y de indita o un pan con forma de conejo orejón, también cajetas de coco y sapoyol. Nadie sabía que le iban a pegar el motete. Aquello era una sorpresa. Sólo el motete de la pareja, era especial. Yo daba a hacer 20 ó 30 panes, los motetes los llevaba en un canasto y ya llevaban los nombres de sus dueños.
Dicen que lo de pegar los motetes es muy viejo. Los indios hacían la Fiesta de los Mitotes donde se regalaban las frutas más grandes de la cosecha. Ahora los motetes son según la bolsa. Fíjese que antes cada San Roque tenía como 50 parejas de priostes, ahora con costo se juntan 30 Yo tengo 90 años, y cuando los músicos vienen a tocar las canciones de las priostas, les pido mis canciones de siempre. Así siento la alegría y no pierdo la tradición. Me tocan "Morir soñando", "Amores de Abraham"y "Julia mía".
EL ARACELY BUS PELON DE LOS CHINANDEGANOS.
Antes de 1950, el bus pelón ya recorría las calles de Chinandega. Ahora hay uno bien chajineado que se
llama Araceli. A las 5 de la tarde, comienza a ruletear por toda la ciudad hasta las 11 de la noche. Muchos
cuarentones, en sus tiempos de chavalos dieron su vueltecita en el bus pelón.
El bus es parte de la ciudad y de su historia. No es como los buses de Managua que tienen sus rutas, aquí
uno sube y el conductor pregunta: ¿Por dónde quieren ir? Ahí se arma el alboroto, porque si la mayoría
dicen que por el Calvario, va por el Calvario, si por el Cementerio, va para el Cementerio.
La INA, no hay falla... el bus va para la INA. Hasta a El Viejo va este bus, si usted se lo pide. Aquí la
vuelta es al gusto del cliente.
Hasta los que tienen carro traen sus chavalos a dar su vueltecita. Es que los chavalos son encaves, muchos
arman una parranda para que los suban, y otra parranda cuando los bajan. Los pasajeros cambian según la
hora, temprano van los niñitos y sus mamás, después chavalos y chavalas.
Los novios y los mayores van ya noche. Su dueño, don Juan Rafael Peralta, compró este bus hace 8 años,
en León. Cuando lo trajo a Chinandega la gente le preguntaba: ¿Para qué querés esa chatarra? Don Payo le
puso el piso, los asientos y las varandas de madera, todo igual al viejo bus pelón.
En Chinandega muchos recuerdan el primer bus que fue de Juan Romero y después pasó al Señor Carrillo.
Este año, un señor Madrid de León se lo quiso comprar, pero don Payo más bien quisiera reconstruir el
antiguo bus, que está botado en un patio.
Para él, esto del bus es entretenimiento cuando no llueve porque en las tardes lluviosas no sale. Algunas
veces hace excursiones con niños de las escuelas. Los domingos, el bus hace propaganda, por las calles de
Chinandega. Los patrocinadores le ponen pay
EL CASITA SE VISTE NUEVAMENTE DE PINOS.
El volcán casita viene enfilado, en la cordillera de los Marrabios, es el único volcán que está vestido de pinos.
Los gases eliminaron los pinares de su hermano el volcán San Cristóbal. Hace 26 años se hizo un recuento de los pinos del Casita, en ese tiempo habían más de 400 manzanas, ahora quedan 240 manzanas. Este volcán está en tierras del municipio de Posoltega.
Desde la carretera de Chinandega a león, adelantito del empalme de Chichigalpa, se ve el volcán. Por la altura que tiene es un sitio apetecido para poner antenas, de radios y teléfonos.
El Casita mide 1400 metros de alto. Para calcular esa altura de cerros y volcanes el punto de referencia es el mar. El espejo de agua pues, ahí es cero metros. Por eso se dice que mide 1,400 metros sobré el nivel del mar.
Edwin Castillo, trabaja con el proyecto Pikín Guerrero.
Nos cuenta que: "Este volcán fue declarado por MARENA, como Reserva Biológica, desde los primeros 300 metros de las faldas del volcán y de ahí para arriba. La ley dice que en esas áreas no se debe tocar ni los árboles, ni los animales. y no deben haber pobladores, pero... en el Casita siempre han vivido familias, unas tienen de 20 a 50 manzanas y otros entre 5 o 6 manzanas.
¡Mire! estamos llegando a la boca, ¿ve ese vapor que sale ahí aliado de esa piedra? Aquello es El Estero Real, y esos los campos planitos de Chinandega. ¡Es un lindo paisaje!
Pero el que vive aquí arriba, ir de un caserío a otro con carga al hombro, le zumba.
En la punta del volcán hay dos cráteres que son planos al fondo ahí se ve todo verde.
Uno de los cráteres es la hoyada donde viven los Ortiz y la otra hoyada es la de los lagunas.
Don Juan Laguna nos cuenta: La fuerza de este volcán es de humo y ceniza. El agua que se encuentra es helada, a pesar que por todos lados sale vapor y humo.
Aquí es bueno sólo para maíz y para árboles, yo tengo un bosquecito de 50 manzanas que se está regenerando y estoy de acuerdo que los que vivimos aquí, cuidemos estos pinos.
Es mejor cuidarlos que sembrarlos de nuevo.
En reforestación
Estamos trabajando desde hace 4 años, gente de varias comunidades.
Una de las comunidades es la de Versalles, ahí están sembrando pinos y otros árboles. Trabajamos en brigadas, para no darle cabida al fuego.
Trabajamos en los meses de Noviembre y Diciembre cuando las malezas están suaves y así los tiempos de incendios que van de enero a marzo, nos agarran preparados. Las rondas corta fuego. Hemos hecho 17 Km. de ronda, con un ancho de 13 metros.
Chapias y Limpias
Nos juntamos 35 personas, durante 3 semanas para realizar las chapias y las limpias. El zacate que se va cortando lo juntamos y lo quemamos ahí mismo.
Selección de pinos semilleros
Para recoger las semillas, escogemos los pinos fuertes, que tienen la copa frondosa y el tronco recto.
La recolección de las semillas.
La hacemos en marzo, antes que se abran los conos y se caigan las semillas. Seleccionamos los conos más hermosos, los cortamos con una vara y los dejamos que se abran para sacarles las semillas. De 15 sacos de conos.
La siembra al boleo
Cada año informamos a MARENA: de los árboles que se cortaron, donde se está perdiendo el pinar y dónde se está perdiendo el pinar y dónde se está regenerando. Con el trabajo de todos hemos parado los incendios.
viernes, 7 de marzo de 2014
LAS 5 RESERVAS NATURALES PROTEGIDAS DE CHINANDEGA.
En el departamento de chinandega existen 5 áreas protegidas , según registros del Marena: Reserva Natural del Volcán Cosigüina, Llanos de Apacunca, Delta Estero Padre Ramos, Delta del Estero Real y Complejo Volcánico-Chonco-San Cristóbal-Casita. Hay cuatro cuencas hidrográficas.
La última reserva
En la Reserva Natural del Volcán Cosigüina, de El Viejo, apenas sobrevive una arboleda de madera preciosa y fauna en las 720 hectáreas hacia el precipicio, rumbo a la laguna cratérica por lo que depredadores no se atreven a descender y derribarlos.
El filólogo y ambientalista Roberto Almendárez, quien ha recorrido cráter abajo del Volcán Cosigüina confirma que ahí es el último reducto de montaña virgen o bosque primario.
“Ahí se divisa abundante fauna; aves, garrobos, pericos lerdos, aves de rapiña como buitres. Hay regeneración natural del bosque con árboles de cedro espino, cedro real y guanacaste, entre otros”, expone Almendárez.
En Chinandega por su importancia hídrica se ha declarado Parque Ecológico al Cerro San Rafael del municipio fronterizo norte de San
uan de Cinco Pinos, al Cerro La Chocolata de Santo Tomás del Nance, Vista Los Limones de Puerto Morazán y La Pelona en Volcán Casita, que abarca Posoltega y Chichigalpa.
LAS RESERVAS NATURALES DE CHINANDEGA EN PELIGRO DE EXTINCION.
Para 1912 durante la Revolución libero-conservadora, en la llamada Guerra de Mena, familias chinandeganas protegieron sus vidas al trasladarse a la “montaña”, cientos viajaron a la comarca Filadelfia, un lugar de enmarañada arboleda al sureste de la ciudad de Chinandega.
Así lo recuerda Rafaela González, de 94 años. “Mi madre me lo contaba que en esa época viajaron ahí para salvar sus vidas”, relató. Con el paso de los años la “montaña” que era de la comarca Filadelfia y la colindante Palmira sufrió tala intensa primero para cultivar trigo, posterior fueron los algodonales y los extensos cañaverales.
En esa zona a partir de 1990 nacieron varios repartos: La Resistencia, Concepción de María, El Progreso y Pedro Joaquín Chamorro y ahora no quedan vestigios de esa montaña.
El bosque primario que predominaba en el departamento de Chinandega que incluye vecindades y faldas de las zonas protegidas del complejo volcánico Chonco-San Cristóbal, Los Llanos de Apacunca, Delta del Estero Real y Estero Padre Ramos e Isla Venecia se ha extinguido.
El ambientalista Enoc Juárez, quien suele recorrer la zona rural de Chinandega, recuerda que en los ochenta había montaña en el complejo volcánico Chonco-San Cristóbal, sector Laguna-Rancherías y Santa Cruz, pero la voracidad ha provocado la devastación del área.
Dijo que en la Reserva Genética de Apacunca ya no se encuentra el carao, el roble, mangle blanco y el cortés, el árbol de pintadillo es poco y el precioso pochote es difícil ubicarlo, pero asegura que quizás se encuentre, aunque pocos, en la zona alta.
En el Estero Real ya solo existe bosque secundario. “Fue depredado a vista y paciencia de las autoridades”, comentó Juárez.
Añade que en los Llanos de Apacunca ya es difícil hallar un conejo, se extinguió el pizote, la guardatinaja, el saíno, el garrobo, la lapa, la chachalaca, las loras y guatusas, además de las pichardas, todo por la depredación del bosque.
Kenny Espinoza, alcalde de Somotillo, muestra su preocupación con los incendios forestales en este verano. El dato es de 1,800 manzanas de bosque quemadas hasta esta semana, un grave impacto en las comarcas de Palo Grande, Rancho América, San Francisco de Asís y Las Mesas.
“Se ha detectado que no son incendios de finqueros de manera involuntaria, sino de gente que pasa por las fincas y realizan las quemas; ya emitimos una ordenanza y trabajamos con la gente para que logren entender que hacen perjuicios”, declaró.
Espinoza aseguró que avanzan con el proyecto de reforestar las zonas de recarga hídrica con 160 mil plantas que ahora están en viveros, destinados para las zonas altas en los ríos Tecomapa, El Gallo y El Negro.
EL BOSQUE SECUNDARIO
“La montaña virgen”, bosque primario o bosque nativo, es la montaña original, con alto grado de naturalidad que no ha sido influenciado directa o indirectamente por el hombre.
Los bosques secundarios son los regenerados de un bosque antes destruido, que no llega a tener el grado de biodiversidad de los bosques primarios.
Pedrarias Dávila, coordinador del centro de biodiversidad de la UNAN-León, explicó la importancia del bosque secundario en la reciente apertura de la Reserva de Conservación-San José de las Marías, de 223 hectáreas, a 50 kilómetros al norte de Chinandega.
El inventario ahí es de 120 especies de árboles y arbustos, fauna en peligro de extinción como el cusuco, el venado cola blanca y el cabrito, tigrillos, cotorras de frente blanca, chocoyos, serpientes y roedores.
Precisó que ese es un bosque secundario debido a que no existen especies de hace 50 años, como la caoba y el cedro real que “fueron extraídos en su momento”.
Agregó que hay un bosque secundario en recuperación, con árboles de almendro del río, guanacaste de oreja, jenízaros, que tienen valores culturales, como el de nuestros indígenas que utilizaban el fruto (de guanacaste de oreja) para lavar la ropa.
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