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martes, 19 de mayo de 2015
COSAS DE CABUYA
Un coleccionista de antiguas fotografías mostraba unas cuantas
en que aparecía Francisco Sequeira, el caudillo viejano que surgió de
la guerra civil de 1926, mejor conocido por Cabuya. En una de ellas,
como un niño, con cutachón, rifle y dos pistolas, una en su funda y la
otra en la mano derecha como si apuntara. En la otra fotografía, montado
a caballo, rodeado por compinches también montados y precedido
por unos cuantos hombres a pie portando instrumentos musicales.
En ambas se notaba al hombre primitivo, de mente infantil. Cabuya tenía
entonces 23 años.
Mirábamos las fotografías mientras algunos, testigos de aquellos
días, reconocían a las personas retratadas.
De pronto uno del grupo reconoció a don Juan José Guerrero
Pereira, amigo nuestro, músico de ántaño, agricultor de estos días, conocido
cariñosamente con el alias de "Juan Violón" por el nombre popular
con que se,conoce al contr^g9ue en sus años mozos pulsaba. Ari-i-
— iAh, eso qué importa! iCabuya lo hacía tocar cualquier instrumento!—
exclamó uno.
Y así era
Corría el año 1926. La guerra en su punto culminante. Moncada
avanzaba por entre la manigua camino de Managua. Cabuya, mientras
tanto dueño casi sin oposición de El Viejo y sus alrededores, se había
convertido en caudillo implacable, señor de vidas y haciendas, con su secuela
de crímenes.
Asombra aún, viendo la sola fotografía de Cabuya, saber a lo que
nos llevaron esas guerras, pensando en los monstruos que nacieron con
ella, de un lado y otro y los instintos feroces que despertaron.
¡Cómo habrán temblado los hombres pacíficos y las mujeres indefensas
viendo pasar por las calles a ese forajido seguido por una
chusma sedienta de sangre, de rapiña y de aguardiente! Más aún... seguido
hasta de jóvenes decentes e inexpertos que, guiados por un loco
afán de aventuras, habían buscado al siniestro y grotesco personaje, sin
poderse volver atrás, llenos de miedo a su ira y venganza. Pero Cabuya
representaba en aquellos días la figura de un revolucionario liberal, mostrando
realmente, cuando fue necesario, su valor en "Las grietas" y en
"Chinandega" al lado de "El Caballero de la Guerra", General Francisco
Parajón.
— 107 —
Un día, mientras Cabuya bebía y bebía, corrió la noticia de un
gran triunfo de Moncada sobre las armas conservadoras; y uno de los
consejeros ae aquel, que alimentaba su mente infantil y su vanidad, le
indicó que aquella victoria debía darse a conocer con un bando con
acompañamiento de música.
Gustó a Cabuya la idea y ordenó en el acto que se reuniera la
banda, pero... desdichado incidente, faltaba el del bombo, ausente en
esosmomentos.
Corrían de aquí para allá los ayudantes del fiero caudillo, buscando
con angustia a un sustituto, cuando se oyó una voz:
—juan Violón es músico y tal vez pueda tocar el bombo.
—No, —advirtió otro— ese sólo toca el violón.
Cabuya que entre copa y copa oía, puso fin a la discusión.
—Si es músico debe tocar cualquier calache. Vayan a traerlo.
Asunto concluído. La orden debía cumplirse sin dilación. Juan
Viokm debía venir y tocar a como diera lugar. El "primer ayudante de
campo" "Coronel" Pedro J Espinoza dio sus instrucciones.
—Vengo, —dijo el enviado Isaac Amaya al llegar a casa de don
Juan José Guerrero— de parte del General Cabuya. Que te presentés
inmediatamente porque vas a tocar el bombo.
—Pero si yo no sé tocar ese instrumento. Vos sabás que yo sólo
sé tocar el contrabajo.
—Yo no tengo que ver —le dijo tocándose la razón contundente
de su "38"— Andá, maniate y no repliqués, que ya sabés cómo es el
GeneraL
Don Juan José Guerrero, temblando de miedo se fue a tocar el
bombo.
Tal vez el temblor le ayudó a tocar mejor los redobles, para su
suerte, porque una nota mal dada oída por Cabuya le hubiera costado
la vida.
lunes, 15 de septiembre de 2014
El padre Thomas Ruiz Romero y Miguel Larreynaga próceres Nicaraguense con diferente visión.
En el proceso que condujo a la Independencia de Centroamérica hay dos personajes nicaragüenses que sobresalen tanto por la trayectoria de sus vidas como por sus aportes al ideal independentista. Ellos son: el padre-indio doctor Tomás Ruiz, prócer revolucionario, y el licenciado Miguel Larreynaga, a quien podemos calificar como prócer sabio y prudente.
Tomás Ruiz y Miguel Larreynaga fueron dos personalidades diferentes, con una visión distinta de los propósitos de la Independencia. Ambos, Ruiz y Larreynaga, merecen el cognomento de próceres. Desafortunadamente, la figura del padre-indio doctor Tomás Ruiz ha sido casi totalmente olvidada.
Ambos provenían de estratos sociales similares, aunque Ruiz era indio puro y Larreynaga mestizo. Los dos iniciaron sus estudios en el antiguo Seminario de San Ramón, en la ciudad de León, entonces capital de la Provincia de Nicaragua, y los culminaron con honores en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Por su preparación académica e inteligencia, ambos se incorporaron a la clase media alta de la ciudad de Guatemala, dentro de la cual se identificaron con el sector ilustrado, aunque Ruiz tuvo una visión progresista y revolucionaria de la Independencia y Larreynaga una concepción conservadora, precisamente la sustentada por los criollos y por algunos españoles que la proclamaron el 15 de septiembre de 1821. Ambos fueron catedráticos universitarios, brillando por su talento en la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Hasta aquí las similitudes. En todo lo demás difieren, tanto en los acontecimientos que perfilaron sus biografías como en cuanto a sus personalidades, que seguramente influyeron en sus distintas maneras de percibir el camino a seguir para poner fin al régimen colonial español y las repercusiones que la Independencia debía producir en las estructuras económicas y sociales de la sociedad centroamericana. Ruiz, en este sentido, fue la encarnación de los curas liberales de la época, entusiasmados con la revolución que en México encabezaron Hidalgo y Morelos. Larreynaga, prudente, fue un fiel funcionario del sistema colonial hasta en vísperas de la Independencia. Supo, sin embargo, pronunciarse a favor de su inmediata proclamación y luego puso todas sus luces al servicio de la organización de la nueva patria. Sin embargo, su visión de la Independencia fue limitada: sustituir a los peninsulares por los criollos, dejando intactas las estructuras sociales coloniales.
Miguel Larreynaga participó en la reunión de autoridades convocada el día 15 de septiembre de 1821 por el propio capitán general español Gabino Gaínza, para analizar la situación de la capitanía general de Guatemala ante el hecho de que dos provincias, entonces centroamericanas, Chiapas y Soconosco, habían proclamado la Independencia conforme al “Plan de Iguala” del mexicano Agustín Iturbide. Don Miguel, cuya opinión era muy respetada, se pronunció en dicha asamblea en apoyo a la tesis de la proclamación inmediata de la Independencia de Centroamérica y formó parte de la primera Junta Consultiva, creada ese mismo día en representación de Nicaragua, su provincia natal.
Por su parte, el padre indio Tomás Ruiz aparece en diciembre de 1813 en el Convento de Belén de Antigua Guatemala dirigiendo la conspiración conocida como “La Conjura de Belén. Delatados por uno de los conjurados, todos fueron capturados la noche del 23 de diciembre, antes de que se llevara a cabo el plan revolucionario encaminado a deponer a las autoridades españolas. Dieciocho personas participaron en la conjura. El fiscal pidió la pena de muerte por ahorcamiento para algunos y garrote vil para los cabecillas, entre ellos Ruiz. Por gestiones de personas influyentes de Guatemala, estas bárbaras penas no se aplicaron, pero todos permanecieron más de cinco años en las sórdidas cárceles coloniales, siendo el padre Ruiz quien sufrió la pena más extensa: casi siete años, que incluyeron largos períodos de incomunicación, privaciones y desprecios. A fines de 1819, estando ya libre, el padre Ruiz solicitó permiso para trasladarse a la ciudad Real de Chiapas. Cuando el prócer nicaragüense solicitó autorización para viajar a Chiapas tenía 42 años de edad. Pero la cárcel que soportó por casi siete años minó a tal grado su salud que se supone falleció poco tiempo después de su traslado y, posiblemente, antes de la proclamación de la Independencia. Se ignora lo que fue de su vida después de su retiro a Chiapas y ni siquiera se sabe dónde fue enterrado este notable prócer de nuestra Independencia.
martes, 15 de abril de 2014
PEDRO EMILIO ROMERO CATEDRA DE COCHERO EN CHINANDEGA.
Si come el caballo, come el cochero
"El caballo Indio es bueno para cochero; Unos salen de paso andador... titliqui - titliqui - titliqui. Esos son buenos para albardas. Pero me gusta más el trotón. Es resistente. Ahí van pam - pam - pam, jalando bastante carga. Todos bien cuidados y alimentados, rinden una barbaridad". Don Pedro Emilio Romero, uno de los cocheros de antaño en Chinandega, sigue palabreando de los caballos y de su vida con ellos.
"Yo empecé a trabajar con caballos 40 años atrás. Me inicié con dos coches y 4 caballos. Para ese entonces, no había vehículos de carga ni taxis, sólo 50 coches. Trabajaba todo el día y la noche en dependencia de los trenes. ¡Qué no traían! Yo fleteaba para León lo que se ofrecía: frijoles, maíz, cal... En León abundaba la sal y eso era lo que más se traía.
Yo siempre he salido adelante en el trabajo con los caballos cocheros. Ahora son mis hijos los que siguen. Ya han aprendido a majistrarlos. ¡Oiga mi técnica mía! Se agarra 'el caballo nuevo y se mancuerna con uno aquerenciado. Este es su maestro. El "Pijiriche" es especial en eso. Les pongo una tarabilla o garruchita al mancuerno para que no se ahorquen.
Después se agarra con ellos para arriba de la carretera. Así se acostumbran al ruido de la calle. Les pongo unos tapojos o cabezadas para que no miren los carros por los lados, si no, se me espantan. Desde el primer día, llevan sus arneses de cuero, los collares de la nuca... llevan todos sus aperos.
A la semana se les amarra a un coche vacío, sin carga. Y vuelven a andar de arriba para abajo. Van agarrando amor con el maestro. Les aseguro que es el mes y ya están majistrados. Una vez acostumbrados, van con otro".
"No hay que montarle mucha carga, eso para mí es desconsideración al animal -dice don Marcelino, hijo de don Pedro-o Tras que es nuestro sustento, él se merece otra cosa. Por eso, nuestra Cooperativa "El Esfuerzo" paga a un chequeador. Se encarga de controlar la cantidad de gente montada en los coches. Los grandes llevan 10 personas y los pequeños montan 6.
Ahorita estamos con el problema de miembros que dan mal mantenimiento a los caballos. Un caballo que come mal no te va a guiñar bien. Eso tenía mi papá; primero comía el animal y por último él. Estaba atento a las vacunas y al desparasitamiento. Mi papá ha sido muy conducido. Su orgullo de cochero ha sido andar un buen animal.
Nos falta una ley protectora del animal. Eso sería bello. Todo el que tenga caballos en mal estado: -Mire, lo siento. Creemos que, este animal te dio lo suficiente para mantenerlo a su nivel y lo desatendiste.¡Tenés que jubilarlo!.
Un caballo que trabaja seis horas, no se malcría y atenderlo es cuestión de cariño. La vida de un caballo cochero es de 10 años.
El aseo se le hace por la mañana. Empezamos el baño de atrás para adelante. Así les gusta a los caballos. Lavamos todas sus cosas y de último se deja su cabeza.
El agua se deja chorrear al suave. Se ponen furiosos si le echamos en las orejas. Siempre el baño es por la mañana, por la tarde les hace daño. Les puede dar garrotera porque vienen asoleados y agitados. Luego esperamos dos horas para que vayan a pastear a la parcela. Todas las mañanas les damos un buen aliño. Revolvemos un balde de casuya o granza de arroz con un balde de afrecho o semolina, un medio de maíz, una bolsa de sal y un galón de agua. Con este preparo comen dos caballos. Pero siempre antes de ir trabajar. ¡Dios me libre de darles por la tarde! eso es atentar contra su salud.
Caballo comido, puesto al camino. Se le ponen sus arneses, el collar, los palillos, el pegador y se fijan las riendas. Los que van al pegue a las siete de la mañana, regresan a la una de la tarde. No importa en cual de las cuatro rutas trabajen".
"Yo empecé a trabajar con caballos 40 años atrás. Me inicié con dos coches y 4 caballos. Para ese entonces, no había vehículos de carga ni taxis, sólo 50 coches. Trabajaba todo el día y la noche en dependencia de los trenes. ¡Qué no traían! Yo fleteaba para León lo que se ofrecía: frijoles, maíz, cal... En León abundaba la sal y eso era lo que más se traía.
Yo siempre he salido adelante en el trabajo con los caballos cocheros. Ahora son mis hijos los que siguen. Ya han aprendido a majistrarlos. ¡Oiga mi técnica mía! Se agarra 'el caballo nuevo y se mancuerna con uno aquerenciado. Este es su maestro. El "Pijiriche" es especial en eso. Les pongo una tarabilla o garruchita al mancuerno para que no se ahorquen.
Después se agarra con ellos para arriba de la carretera. Así se acostumbran al ruido de la calle. Les pongo unos tapojos o cabezadas para que no miren los carros por los lados, si no, se me espantan. Desde el primer día, llevan sus arneses de cuero, los collares de la nuca... llevan todos sus aperos.
A la semana se les amarra a un coche vacío, sin carga. Y vuelven a andar de arriba para abajo. Van agarrando amor con el maestro. Les aseguro que es el mes y ya están majistrados. Una vez acostumbrados, van con otro".
"No hay que montarle mucha carga, eso para mí es desconsideración al animal -dice don Marcelino, hijo de don Pedro-o Tras que es nuestro sustento, él se merece otra cosa. Por eso, nuestra Cooperativa "El Esfuerzo" paga a un chequeador. Se encarga de controlar la cantidad de gente montada en los coches. Los grandes llevan 10 personas y los pequeños montan 6.
Ahorita estamos con el problema de miembros que dan mal mantenimiento a los caballos. Un caballo que come mal no te va a guiñar bien. Eso tenía mi papá; primero comía el animal y por último él. Estaba atento a las vacunas y al desparasitamiento. Mi papá ha sido muy conducido. Su orgullo de cochero ha sido andar un buen animal.
Nos falta una ley protectora del animal. Eso sería bello. Todo el que tenga caballos en mal estado: -Mire, lo siento. Creemos que, este animal te dio lo suficiente para mantenerlo a su nivel y lo desatendiste.¡Tenés que jubilarlo!.
Un caballo que trabaja seis horas, no se malcría y atenderlo es cuestión de cariño. La vida de un caballo cochero es de 10 años.
El aseo se le hace por la mañana. Empezamos el baño de atrás para adelante. Así les gusta a los caballos. Lavamos todas sus cosas y de último se deja su cabeza.
El agua se deja chorrear al suave. Se ponen furiosos si le echamos en las orejas. Siempre el baño es por la mañana, por la tarde les hace daño. Les puede dar garrotera porque vienen asoleados y agitados. Luego esperamos dos horas para que vayan a pastear a la parcela. Todas las mañanas les damos un buen aliño. Revolvemos un balde de casuya o granza de arroz con un balde de afrecho o semolina, un medio de maíz, una bolsa de sal y un galón de agua. Con este preparo comen dos caballos. Pero siempre antes de ir trabajar. ¡Dios me libre de darles por la tarde! eso es atentar contra su salud.
Caballo comido, puesto al camino. Se le ponen sus arneses, el collar, los palillos, el pegador y se fijan las riendas. Los que van al pegue a las siete de la mañana, regresan a la una de la tarde. No importa en cual de las cuatro rutas trabajen".
domingo, 29 de abril de 2012
EL DOCTOR CARLOS A SALAZAR MEDICO DE GENERACION DE LOS CHINANDEGANOS.
FUENTE:D.RAMIREZ /LIC.JOSE HUMBERTO DAVILA
lunes, 16 de enero de 2012
DR HERIBERTO CARRILLO COMPROMISO SOCIAL INCLAUDICABLE CON EL PUEBLO VIEJANO.
Hace un año desapareció físicamente el eminente viejano Heriberto Carrillo Espinoza, un hombre con dos profesiones: médico y revolucionario, y varios oficios vinculados a la segunda: brillante orador, amante de la literatura nacional y universal, la Historia Nacional y las tradiciones de su pueblo. Sus hijos e hijas nos han convocado a la conmemoración del primer aniversario de su partida y para ello, debemos reunirnos con el espíritu en alto para rendir tributo a un revolucionario de tiempo completo. Nació en la ciudad de El Viejo un 9 de junio de 1926, hijo de Paulina Carrillo y Adalberto Espinoza, ambos muy humildes.
Debemos convocar primero al estudiante. Dedicado desde la formación primaria, donde se destaca como un alumno de avanzada y de excelente desempeño, este hecho lo lleva a estudiar al prestigioso Instituto Nacional Ramírez Goyena de Managua, becado, luego ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) donde se gradúa como Médico y Cirujano en 1961, siendo su tesis sobre el Tétano Neonatorum, mortal enfermedad infantil de aquella época. Es un miembro de la Generación del 59.
En segundo plano convocamos al Médico. Sus servicios médicos los practicó en su pueblo natal, El Viejo, donde se destacó por su humanismo, atendiendo, fundamentalmente, a los pobres, con la única pretensión de cumplir el juramento hipocrático de los galenos comprometidos con el pueblo. Esta profesión la vincula a la de revolucionario, pues desde su rol de Médico, atiende a militantes del FSLN enfermos y guerrilleros heridos, a los parientes de los guerrilleros. Su actitud de médico estuvo siempre a la par de la de revolucionario.
El tercer plano es el de anti-somocista, anti-dictatorial; actitud que le costaría una tenaz persecución y acoso por parte de la dictadura y sus ad láteres, el terror impuesto por Juan Ángel López en la década del 60 en el Departamento de Chinandega, sería una de las causas que llevaría al Dr. Carrillo al siguiente peldaño.
El cuarto plano es el del Revolucionario. Se puede afirmar sin caer en la tentación del halago o de la complacencia, que el Dr. Heriberto Carrillo fue un revolucionario de tiempo completo y de todos los tiempos. Siempre manifestó una actitud anti-somocista, anti-dictatorial, fue uno de los iniciales colaboradores del FSLN en El Viejo, con sus servicios médicos, su casa como casa de seguridad, traslación de armas, guardador de rescates económicos, conspirador sempiterno. Su compromiso como médico y su compromiso personal haría que su casa fuera cateada constantemente y lo llevaría 19 veces a la cárcel, donde conocería la humillación, el escarnio, la tortura y los juicios amañados de la dictadura contra los luchadores del pueblo. En la construcción del camino del triunfo revolucionario, uno de sus hijos, Mario, empedró este camino con sus huesos y con su sangre abonó el río conductor del proceso.
El quinto plano es el de los oficios adjuntos a sus dos profesiones: Orador exquisito, dones que demostró en actividades políticas públicas entregando mensajes clarísimos de lucha, de rebeldía, de revolucionario, los sepelios, en distintas épocas - José Rubí, Victoriano Arteaga, Germán Pomares- entre los principales, conocieron de la oratoria brillante y agitadora del Dr. Carrillo. El amante de la poesía y la literatura nacional y universal lo llevaría de la mano a trabajar ensayos sobre las tradiciones más hondas de los viejanos: La historia de El Viejo, la tradicional Lavada de La Plata, La Romería de la Virgen del Hato y la encarnada fiesta popular de los San Roque.
Finalmente un sexto plano inusitado que se da más por el compromiso médico y político que por vocación: el militar. A raíz del triunfo revolucionario es nombrado Jefe de Epidemiología en el Departamento de Chinandega, pero meses más tarde ingresa como Oficial Médico al Ejército Popular Sandinista (EPS) y se desempeña en diversos cargos: Jefe del Puesto Médico de la Escuela Militar Carlos Agüero (ECA), Jefe de la Consulta Externa del Hospital Militar Dr. ADB y Director del Hospital Militar de la II Región Militar. Se retiró con el grado de Teniente Primero en 1990.
El Dr. Heriberto Carrillo tuvo algunas condecoraciones, una muy popular que a raíz del triunfo revolucionario, el pueblo lo mandatara a ser miembro de la primera Junta de Gobierno de Reconstrucción Municipal, la que luego entregaría a los tres meses, una vez organizado el Poder Ejecutivo de la nación. Las condecoraciones formales fueron: V y X aniversario del EPS, V y X años de Servicio y X aniversario del triunfo revolucionario. En el año 2003 el FSLN le otorgó la Orden Carlos Fonseca atendiendo su destacada participación y méritos alcanzados en sus dos grandes profesiones: Médico y Revolucionario.
Sus hijos e hijas se han destacado en la medicina privada y la salud pública, la Educación, la sociología, el servicio público, en el campo militar, en el Desarrollo Rural, en el Desarrollo Municipal, pero tienen la ingente tarea de saber amalgamar, para las futuras generaciones, el legado que deja el Dr. Heriberto Carrillo con un impresionante archivo de documentos históricos, escritos políticos, tradicionalistas - religiosos, recortes de periódicos y revistas, comunicados históricos, en fin, toda una historia de vida y de compromiso y de sueños que requiere de disciplina, honestidad, tesón, empeño y sobre todo, actitud de entrega, para ser llevada a una población que requiere de educación política para avanzar en el trabajo de la historia revolucionaria de El Viejo y la nación entera.
Para concluir esta semblanza del Dr. Heriberto Carrillo, me valgo de Mario Benedetti, con un fragmento de su escrito LA GENTE QUE ME GUSTA:
“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva los sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño…”
FUENTE:N.DIARIO /RENE DAVILA /150112
viernes, 6 de enero de 2012
Doña Angélica Balladares de Castillo Destacada mujer chinandegana.
Nació en la ciudad de Chinandega, el 19 de diciembre
de 1872, hija menor del Gral. Manuel Balladares
Terán, uno de los par cipantes de la revolución
liberal de 1893, y de Doña Paula Montealegre Lacayo,
hermana del Dr. Augusto C. Montealegre Lacayo,
ambos hijos de Don Mariano Montealegre Romero,
quien donó las erras para construir lo que hoy es el puerto de Corinto,
gesto nunca igualado por ningún polí co en nuestra historia. Su
mamá fue Doña María Manuela Lacayo Agüero, originarios de León y
de 1872, hija menor del Gral. Manuel Balladares
Terán, uno de los par cipantes de la revolución
liberal de 1893, y de Doña Paula Montealegre Lacayo,
hermana del Dr. Augusto C. Montealegre Lacayo,
ambos hijos de Don Mariano Montealegre Romero,
quien donó las erras para construir lo que hoy es el puerto de Corinto,
gesto nunca igualado por ningún polí co en nuestra historia. Su
mamá fue Doña María Manuela Lacayo Agüero, originarios de León y
fundadores de la ciudad de Chinandega.
Por todos sus aportes a la ideología liberal, Doña Angélica Balladares
Montealegre, fue reconocida como “La Primera Dama del Liberalismo”.
En 1959, por sus innumerables labores en pro de la sociedad
nicaragüense, fue nombrada Mujer de las Américas, Capítulo de
Nicaragua. En 1969, cuando llegaba casi a los 100 años de vida, el
Congreso de la República le otorgó la Medalla de Oro del Congreso,
siendo la única mujer nicaragüense no casada con un Presidente en
recibir tal dis nción, y la única cuya aprobación fue unánime. El ejemplo
moral e ideológico de esta excelsa dama debería ser un norte para
la ciudadanía en general, para todos los interesados en el acontecer
nacional y para las generaciones venideras, sin importar sus par dos
polí cos.
Montealegre, fue reconocida como “La Primera Dama del Liberalismo”.
En 1959, por sus innumerables labores en pro de la sociedad
nicaragüense, fue nombrada Mujer de las Américas, Capítulo de
Nicaragua. En 1969, cuando llegaba casi a los 100 años de vida, el
Congreso de la República le otorgó la Medalla de Oro del Congreso,
siendo la única mujer nicaragüense no casada con un Presidente en
recibir tal dis nción, y la única cuya aprobación fue unánime. El ejemplo
moral e ideológico de esta excelsa dama debería ser un norte para
la ciudadanía en general, para todos los interesados en el acontecer
nacional y para las generaciones venideras, sin importar sus par dos
polí cos.
Durante la revolución liberal contra el úl mo presidente conservador
de los 30 años, Doña Angélica es una jovencita entre diez y trece
años de edad, pero llena de fervor patrió co, se dedica a asis r a los heridos, tanto liberales como conservadores. “Desde ya Angélica es el
ángel de paz y de dulzura para todos: cura las heridas de los amigos de
su padre, y de los que comba endo contra él, no dejan, empero, de ser
nicaragüenses”.
de los 30 años, Doña Angélica es una jovencita entre diez y trece
años de edad, pero llena de fervor patrió co, se dedica a asis r a los heridos, tanto liberales como conservadores. “Desde ya Angélica es el
ángel de paz y de dulzura para todos: cura las heridas de los amigos de
su padre, y de los que comba endo contra él, no dejan, empero, de ser
nicaragüenses”.
En 1910, Doña Angélica enviudó de Don Enrique Cas llo, y en 1918, se
casó con el Dr. Guillermo Argüello Vargas. Después de terminar de criar
a sus hijos del primer matrimonio, y una hija adoptada del segundo,
incrementa su par cipación polí ca, siendo su casa, ubicada en la Calle
de la Calzada, centro de reuniones culturales y polí cas. Es la década
de 1930, y en ella reúne a personalidades como Leonardo y San ago
Argüello, Julián Irías, Rodolfo Espinosa R., Antonio Medrano, Manuel
Cordero Reyes, Enoc Aguado Farfán, Juan Ramón Avilés, Andrés
Largaespada y muchos otros. Ahí se consolidaban los más puros ideales
del liberalismo, de los que hoy sólo quedan algunos ves gios, aunque
siempre a la espera de mejores vientos.
casó con el Dr. Guillermo Argüello Vargas. Después de terminar de criar
a sus hijos del primer matrimonio, y una hija adoptada del segundo,
incrementa su par cipación polí ca, siendo su casa, ubicada en la Calle
de la Calzada, centro de reuniones culturales y polí cas. Es la década
de 1930, y en ella reúne a personalidades como Leonardo y San ago
Argüello, Julián Irías, Rodolfo Espinosa R., Antonio Medrano, Manuel
Cordero Reyes, Enoc Aguado Farfán, Juan Ramón Avilés, Andrés
Largaespada y muchos otros. Ahí se consolidaban los más puros ideales
del liberalismo, de los que hoy sólo quedan algunos ves gios, aunque
siempre a la espera de mejores vientos.
Cuando en 1923, fallece el presidente Don Diego Manuel Chamorro
Bolaños, le sucede Don Bartolomé Mar nez, de Jinotega, y amigo
de Doña Angélica, quien está plenamente involucrada en la polí ca
nacional, y es una de las personas que recomienda la fórmula de
Don Carlos Solórzano Gu érrez y Don Juan B. Sacasa Sacasa, para ser
los candidatos en las elecciones presidenciales para suceder a Don
Bartolomé, quien tenía entre sus Ministros a Don Albino Román y
Reyes, Leonardo Argüello y a Doña Juanita Molina de Fröemen, subsecretaria
de Instrucción Pública.
Bolaños, le sucede Don Bartolomé Mar nez, de Jinotega, y amigo
de Doña Angélica, quien está plenamente involucrada en la polí ca
nacional, y es una de las personas que recomienda la fórmula de
Don Carlos Solórzano Gu érrez y Don Juan B. Sacasa Sacasa, para ser
los candidatos en las elecciones presidenciales para suceder a Don
Bartolomé, quien tenía entre sus Ministros a Don Albino Román y
Reyes, Leonardo Argüello y a Doña Juanita Molina de Fröemen, subsecretaria
de Instrucción Pública.
Doña Angélica par cipó en las negociaciones polí cas entre los
par dos, y disfruta de una gran hegemonía dentro y fuera del suyo,
con los conservadores. Eran, a la sazón, los empos de la lucha armada
como consecuencia de “El Lomazo” ejecutado por el Gral. Emiliano
Chamorro Vargas contra Don Carlos Solórzano y Juan Bau sta Sacasa.
A par r de 1926 inició lo que sería otra revolución liberal, la guerra
cons tucionalista, encabezada por el General José María Moncada
Tapia, desde Puerto Cabezas y Bluefi elds, en la Costa Atlán ca.
par dos, y disfruta de una gran hegemonía dentro y fuera del suyo,
con los conservadores. Eran, a la sazón, los empos de la lucha armada
como consecuencia de “El Lomazo” ejecutado por el Gral. Emiliano
Chamorro Vargas contra Don Carlos Solórzano y Juan Bau sta Sacasa.
A par r de 1926 inició lo que sería otra revolución liberal, la guerra
cons tucionalista, encabezada por el General José María Moncada
Tapia, desde Puerto Cabezas y Bluefi elds, en la Costa Atlán ca.
En las elecciones presidenciales de 1928, ganó la fórmula liberal del
Gral. José María Moncada Tapia, y el Dr. Enoc Aguado Farfán. Según
Don Francisco Obando, Doña Angélica ejerció poderes polí cos,
prác camente desde su casa, haciendo varios nombramientos a favor
de funcionarios liberales y conservadores. El 31 de marzo de 1931,
cuando el terremoto destruyó Managua, Doña Angélica dispuso su
casa en Granada, para hospedar a familias necesitadas de techo, abrigo
y atención.
Gral. José María Moncada Tapia, y el Dr. Enoc Aguado Farfán. Según
Don Francisco Obando, Doña Angélica ejerció poderes polí cos,
prác camente desde su casa, haciendo varios nombramientos a favor
de funcionarios liberales y conservadores. El 31 de marzo de 1931,
cuando el terremoto destruyó Managua, Doña Angélica dispuso su
casa en Granada, para hospedar a familias necesitadas de techo, abrigo
y atención.
En 1937, fracasaron los esfuerzos de Doña Angélica por llevar a la
presidencia al Dr. Leonardo Argüello. Ese año el Gral. Somoza cambió
la Cons tución, ampliando el período presidencial de 4 a 6 años,
encontrando oposición entre sus mismos correligionarios, quienes
dejaron el Par do Liberal Nacionalista (PLN), y formaron el Par do
Liberal Independiente (PLI).
presidencia al Dr. Leonardo Argüello. Ese año el Gral. Somoza cambió
la Cons tución, ampliando el período presidencial de 4 a 6 años,
encontrando oposición entre sus mismos correligionarios, quienes
dejaron el Par do Liberal Nacionalista (PLN), y formaron el Par do
Liberal Independiente (PLI).
En 1947, luego de los eventos que llevaron a Don Leonardo Argüello a la
Presidencia y a decidir, a escasos 25 días de haber iniciado su período,esposo, Don Guillermo Argüello Vargas, fuese incluido en el Gabinete
como Ministro de Hacienda, el Gral. Somoza García, impuso la casa por
cárcel a Doña Angélica, a Don Guillermo y a toda su familia inmediata.
Al enterarse de lo injusto de su decisión, la visitó sin previo aviso en
su casa de Managua, a pedirle disculpas y declarar nula la orden de
detención domiciliaria que en su contra regía desde hacía más de
3 meses.Durante los siguientes años, lustros y décadas, Doña Angélica
paula namente restringió sus ac vidades, dedicándose exclusivamente
a la caridad, dejando la polí ca cuando ya entraba a sus casi 80 años.
La caridad, combinada con la polí ca, la hizo a mediados de la década
de 1960. Dio refugio a muchos perseguidos polí cos, incluyendo al
entonces fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Carlos
Fonseca Amador, quien en noviembre de 1967 permaneció escondido
en su casa de habitación. Doña Angélica falleció el 8 de Sep embre
del 1973.
Presidencia y a decidir, a escasos 25 días de haber iniciado su período,esposo, Don Guillermo Argüello Vargas, fuese incluido en el Gabinete
como Ministro de Hacienda, el Gral. Somoza García, impuso la casa por
cárcel a Doña Angélica, a Don Guillermo y a toda su familia inmediata.
Al enterarse de lo injusto de su decisión, la visitó sin previo aviso en
su casa de Managua, a pedirle disculpas y declarar nula la orden de
detención domiciliaria que en su contra regía desde hacía más de
3 meses.Durante los siguientes años, lustros y décadas, Doña Angélica
paula namente restringió sus ac vidades, dedicándose exclusivamente
a la caridad, dejando la polí ca cuando ya entraba a sus casi 80 años.
La caridad, combinada con la polí ca, la hizo a mediados de la década
de 1960. Dio refugio a muchos perseguidos polí cos, incluyendo al
entonces fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Carlos
Fonseca Amador, quien en noviembre de 1967 permaneció escondido
en su casa de habitación. Doña Angélica falleció el 8 de Sep embre
del 1973.
fuente:j.e arellano/ Lic:Rene Davila /060112
sábado, 31 de diciembre de 2011
MEMORIAS DEL BARBERO CHINANDEGANO "JOSE ALEJANDRO RUIZ".
JOSE ALEJANDRO RUIZ CHINANDEGANO DE CEPA
Según la mitología griega, el rey Midas era capaz de ocultar sus orejas a todos menos a su barbero, quien escondió el secreto en un agujero hecho en la tierra.
Cuando el viento soplaba, las cañas que crecían sobre el agujero repetían la historia. Otro dato interesante en la historia de la barbería es que el rizado del cabello se hizo tan popular en Atenas que dio lugar a la aparición de los primeros peluqueros.
Esta práctica en nuestro país se inicia con los españoles. Hoy hemos tomado un personaje del siglo XX: el chinandegano José Alejandro Ruiz, propietario de Barbería Independencia, quien considera que cortar cabello se encuentra sobre cualquier lid política.
Según don José Alejandro, la pasión del peluquero y su práctica se sustenta en la idea que la peluquería no tiene final, aunque algunos de sus secretos se filtren a medias de vez en cuando.
Sobre el aura del barbero, de que son guardadores de secretos, José comenta que esto es parte de la tradición, como el médico o sacerdote al guardar confidencias. Por ejemplo, nos aseguró que todavía a su barbería llegan clientes tal como lo hicieron por vez primera hace 45 años, y sus conversaciones siguen siendo un secreto.
Propietario de la antigua Barbería Independencia, José Alejandro, “barbero de abolengo” como se denomina, se inició profesionalmente en la barbería de Don Ramiro Miranda, en 1955, la que para referencia, quedaba de la esquina del Cine Alameda 1/2 cuadra arriba.
“Mis primeros pasos en la barbería fueron en Chinandega, mi ciudad natal. Mi mamá era demasiado pobre, y para darle de comer a mis ocho hermanos, lavaba y planchaba la ropa del rivense don José Sirias, dueño de la Barbería Central”, recuerda don José Alejandro, quien con sus 70 años, aparenta diez menos.
Los colmos de
un barbero y su
“noche hippie”
Luego con su típica formar de ironizar con sus clientes nos dice:
“Soy pelón, pero no calvo”, dando a entender que se ha salvado del colmo de un barbero que es quedar calvo.
Otro de los colmos, agrega, es que al peluquero le hagan una cirugía en el estómago por tanto pelo tragado en el tiempo.
Recomendó que tomara nota nuestro fotógrafo Oscar Cantarero, ya que éste le confesó lleno de nostalgias, y sin un pelo en la lengua, que en su natal Jinotega y durante su juventud había sido barbero.
¿Pero cómo se salvó de la calvicie?, le preguntamos cuando observamos que lleva un corte “pelón-pelonete”. “En primer lugar” --nos dijo--, “en mi familia nadie es calvo; y en segundo, los únicos pelos perdidos han sido los ´pelos de tonto´, por tal razón tengo clientes desde que fundé mi barbería”, sostuvo.
Luego trae a colación la época dura que surgió con el boom de los hippies, cuando se implantó la moda del pelo largo.
“Efectivamente, éstos fueron años difíciles para los barberos, ya que toda la chavalada de esos años andaba el pelo largo. En esos días desaparecieron muchas barberías”, recuerda.
Barbero clásico
no es estilista
Hoy, según don José, hay muchos estilistas, pero que no son barberos de tradición. “El papel principal del estilista no es cortar pelo ni hacer tintes. El estilista para mí --y lo miré en un programa de Cristina-- es hacer peinados.
Entonces los que cortan cabello se llaman peluqueros o barberos”, aclara. El nombre de la barbería –Independencia-- fue escogido por encuesta entre el público en 1955. Los servicios de peluquería básicamente son los mismos: corte de cabello, afeitar, y la variante que sólo es de nombre, es la de limpieza facial, que antes se llamaba masaje.
Los estilos de corte patillas van desde la gruesa, rala, bochona, cubanita y la capona. Cuando empezó este tipo de patillas sólo la usaban los “chivos” (amante mantenido o gigoló).
Entretanto, las barbas largas todo el tiempo se han usado. En los años 60 se puso de moda el estilo “afro”, o pelo encrespado.
Los artistas del cine han impuesto algunos estilos, por ejemplo, se puso de moda el copete Tony Curtis, después el Elvis Presley.
Hoy hay un sinnúmero de cortes de pelo como el “Face”, el corte “hongo”, entre otros. Esto es sólo meter la máquina y que quede marcado.
La navaja tradicional de barbería ya no existe. Algunas marcas conocidas como Angelito, Barbero de Sevilla, Filarmónica y Dos Muñecos (o las famosas gemelas), entre otras, pasaron al baúl de la historia al ser sustituidas por el portacuchillas y sus navajas descartables. Recordó que antes estas navajas tradicionales se afilaban en mollejones o piedra afiladora y se afinaba en las correas de cuero curado.
Otra parte interesante de este servicio es que la silla japonesa que usa es marca Takara, es vibradora. De ésta sólo vinieron dos a Nicaragua allá por los sesenta. También se siguen usando colonias de varias marcas, como la clásica Aqua Velva y las cremas mentoladas Lucky Tiger o “Tigre de la suerte”.
Las célebres barberías del 72
Para don José, la barbería no tiene final. Su tradición y antigüedad hace que ésta tenga su propio abolengo y calidad que muchos clientes, tanto varones como mujeres, siguen demandando.
Sobre esta pléyade de barberos y barberías que han alcanzado notable éxito e historia se encuentran Barbería Treminio. Ésta quedaba de Sangre y Arena 1/2 cuadra arriba. “La Palaviccini” (de Reynaldo Palaviccini) y “La Americana” que quedaba en la Calle 15 de Septiembre. Otras célebres eran “La Tradicional” de Guillermo Alvarez, en la Avenida Roosevelt; Barbería “Cristal” de don Blas Quintero, en la Calle del Triunfo; la barbería de don Mario Mayorga, también en la misma calle.
Y en la Calle Colón, estaba Don Ramiro Miranda, los “Chechos”, los “Jerezes” y la de Juan Méndez. La famosa Barbería “Managua”, hoy se encuentra en el Mercado Oriental. La barbería de “Jericó” y “La tijera de oro”, entre otras muchas, eran parte de la constelación de barberías que tenían frente a su local la barra rayada de “caramelo” (rojo, azul y blanco) como su escudo.
La mayoría desapareció con el terremoto de 1972 y con el tiempo, pero han dejado sus huellas imborrables entre los clientes de la barra tricolor.
La sorprendente lista de peloneados
La sorprendente lista de peloneados que desfilan en el historial de don José tiene, entre otros, a Alexis Argüello. Según don José, el tricampeón nunca ha pedido limpieza facial. Sólo corte de pelo y que le arreglen su bigote. “Él es uno de mis clientes desde antes que fuera campeón mundial”, revela satisfecho. Pepe Ruiz; el ex contralor de la República, Agustín Jarquín; algunos parientes del doctor Arnoldo Alemán (cuyos nombres omitió) son otros de sus clientes que siguen llegando a darse de vez en cuando su afeitadita. Pero ésta no es toda su historia. Don José recuerda con picardía que a Byron Jerez lo peloneaba cuando era niño. No lo ha vuelto a ver. Otro de los que no lo han abandonado, es el director del programa de TV “Buenos días Nicaragua”, el doctor Danilo Lacayo. ¿Pero qué de los más viejos clientes? Le volvimos a preguntar. Y nos recordó que a Edmundo Jarquín lo atendió cuando era estudiante de secundaria. También en esos años les cortaba el pelo a don Manuel Arana Valle y al locutor de Radio Mundial, Alejandro Acevedo. Pero regresando a los años 50-60-70, dijo que afeitó al jefe de seguridad de Somoza García, José Ramón Silva Reyes, a quien atendió en la barbería de don Ramiro Miranda. También le cortó el pelo al ex jefe de tránsito Manuel Antonio Román. Entre sus frustraciones se encuentra el no haber podido pelonear al comandante Henry Ruiz en los años de la revolución. Cuando llegó a su casa, éste se había ido, recuerda.
LIC:RENE DAVILA /301211
Según la mitología griega, el rey Midas era capaz de ocultar sus orejas a todos menos a su barbero, quien escondió el secreto en un agujero hecho en la tierra.
Cuando el viento soplaba, las cañas que crecían sobre el agujero repetían la historia. Otro dato interesante en la historia de la barbería es que el rizado del cabello se hizo tan popular en Atenas que dio lugar a la aparición de los primeros peluqueros.
Esta práctica en nuestro país se inicia con los españoles. Hoy hemos tomado un personaje del siglo XX: el chinandegano José Alejandro Ruiz, propietario de Barbería Independencia, quien considera que cortar cabello se encuentra sobre cualquier lid política.
Según don José Alejandro, la pasión del peluquero y su práctica se sustenta en la idea que la peluquería no tiene final, aunque algunos de sus secretos se filtren a medias de vez en cuando.
Sobre el aura del barbero, de que son guardadores de secretos, José comenta que esto es parte de la tradición, como el médico o sacerdote al guardar confidencias. Por ejemplo, nos aseguró que todavía a su barbería llegan clientes tal como lo hicieron por vez primera hace 45 años, y sus conversaciones siguen siendo un secreto.
Propietario de la antigua Barbería Independencia, José Alejandro, “barbero de abolengo” como se denomina, se inició profesionalmente en la barbería de Don Ramiro Miranda, en 1955, la que para referencia, quedaba de la esquina del Cine Alameda 1/2 cuadra arriba.
“Mis primeros pasos en la barbería fueron en Chinandega, mi ciudad natal. Mi mamá era demasiado pobre, y para darle de comer a mis ocho hermanos, lavaba y planchaba la ropa del rivense don José Sirias, dueño de la Barbería Central”, recuerda don José Alejandro, quien con sus 70 años, aparenta diez menos.
Los colmos de
un barbero y su
“noche hippie”
Luego con su típica formar de ironizar con sus clientes nos dice:
“Soy pelón, pero no calvo”, dando a entender que se ha salvado del colmo de un barbero que es quedar calvo.
Otro de los colmos, agrega, es que al peluquero le hagan una cirugía en el estómago por tanto pelo tragado en el tiempo.
Recomendó que tomara nota nuestro fotógrafo Oscar Cantarero, ya que éste le confesó lleno de nostalgias, y sin un pelo en la lengua, que en su natal Jinotega y durante su juventud había sido barbero.
¿Pero cómo se salvó de la calvicie?, le preguntamos cuando observamos que lleva un corte “pelón-pelonete”. “En primer lugar” --nos dijo--, “en mi familia nadie es calvo; y en segundo, los únicos pelos perdidos han sido los ´pelos de tonto´, por tal razón tengo clientes desde que fundé mi barbería”, sostuvo.
Luego trae a colación la época dura que surgió con el boom de los hippies, cuando se implantó la moda del pelo largo.
“Efectivamente, éstos fueron años difíciles para los barberos, ya que toda la chavalada de esos años andaba el pelo largo. En esos días desaparecieron muchas barberías”, recuerda.
Barbero clásico
no es estilista
Hoy, según don José, hay muchos estilistas, pero que no son barberos de tradición. “El papel principal del estilista no es cortar pelo ni hacer tintes. El estilista para mí --y lo miré en un programa de Cristina-- es hacer peinados.
Entonces los que cortan cabello se llaman peluqueros o barberos”, aclara. El nombre de la barbería –Independencia-- fue escogido por encuesta entre el público en 1955. Los servicios de peluquería básicamente son los mismos: corte de cabello, afeitar, y la variante que sólo es de nombre, es la de limpieza facial, que antes se llamaba masaje.
Los estilos de corte patillas van desde la gruesa, rala, bochona, cubanita y la capona. Cuando empezó este tipo de patillas sólo la usaban los “chivos” (amante mantenido o gigoló).
Entretanto, las barbas largas todo el tiempo se han usado. En los años 60 se puso de moda el estilo “afro”, o pelo encrespado.
Los artistas del cine han impuesto algunos estilos, por ejemplo, se puso de moda el copete Tony Curtis, después el Elvis Presley.
Hoy hay un sinnúmero de cortes de pelo como el “Face”, el corte “hongo”, entre otros. Esto es sólo meter la máquina y que quede marcado.
La navaja tradicional de barbería ya no existe. Algunas marcas conocidas como Angelito, Barbero de Sevilla, Filarmónica y Dos Muñecos (o las famosas gemelas), entre otras, pasaron al baúl de la historia al ser sustituidas por el portacuchillas y sus navajas descartables. Recordó que antes estas navajas tradicionales se afilaban en mollejones o piedra afiladora y se afinaba en las correas de cuero curado.
Otra parte interesante de este servicio es que la silla japonesa que usa es marca Takara, es vibradora. De ésta sólo vinieron dos a Nicaragua allá por los sesenta. También se siguen usando colonias de varias marcas, como la clásica Aqua Velva y las cremas mentoladas Lucky Tiger o “Tigre de la suerte”.
Las célebres barberías del 72
Para don José, la barbería no tiene final. Su tradición y antigüedad hace que ésta tenga su propio abolengo y calidad que muchos clientes, tanto varones como mujeres, siguen demandando.
Sobre esta pléyade de barberos y barberías que han alcanzado notable éxito e historia se encuentran Barbería Treminio. Ésta quedaba de Sangre y Arena 1/2 cuadra arriba. “La Palaviccini” (de Reynaldo Palaviccini) y “La Americana” que quedaba en la Calle 15 de Septiembre. Otras célebres eran “La Tradicional” de Guillermo Alvarez, en la Avenida Roosevelt; Barbería “Cristal” de don Blas Quintero, en la Calle del Triunfo; la barbería de don Mario Mayorga, también en la misma calle.
Y en la Calle Colón, estaba Don Ramiro Miranda, los “Chechos”, los “Jerezes” y la de Juan Méndez. La famosa Barbería “Managua”, hoy se encuentra en el Mercado Oriental. La barbería de “Jericó” y “La tijera de oro”, entre otras muchas, eran parte de la constelación de barberías que tenían frente a su local la barra rayada de “caramelo” (rojo, azul y blanco) como su escudo.
La mayoría desapareció con el terremoto de 1972 y con el tiempo, pero han dejado sus huellas imborrables entre los clientes de la barra tricolor.
La sorprendente lista de peloneados
La sorprendente lista de peloneados que desfilan en el historial de don José tiene, entre otros, a Alexis Argüello. Según don José, el tricampeón nunca ha pedido limpieza facial. Sólo corte de pelo y que le arreglen su bigote. “Él es uno de mis clientes desde antes que fuera campeón mundial”, revela satisfecho. Pepe Ruiz; el ex contralor de la República, Agustín Jarquín; algunos parientes del doctor Arnoldo Alemán (cuyos nombres omitió) son otros de sus clientes que siguen llegando a darse de vez en cuando su afeitadita. Pero ésta no es toda su historia. Don José recuerda con picardía que a Byron Jerez lo peloneaba cuando era niño. No lo ha vuelto a ver. Otro de los que no lo han abandonado, es el director del programa de TV “Buenos días Nicaragua”, el doctor Danilo Lacayo. ¿Pero qué de los más viejos clientes? Le volvimos a preguntar. Y nos recordó que a Edmundo Jarquín lo atendió cuando era estudiante de secundaria. También en esos años les cortaba el pelo a don Manuel Arana Valle y al locutor de Radio Mundial, Alejandro Acevedo. Pero regresando a los años 50-60-70, dijo que afeitó al jefe de seguridad de Somoza García, José Ramón Silva Reyes, a quien atendió en la barbería de don Ramiro Miranda. También le cortó el pelo al ex jefe de tránsito Manuel Antonio Román. Entre sus frustraciones se encuentra el no haber podido pelonear al comandante Henry Ruiz en los años de la revolución. Cuando llegó a su casa, éste se había ido, recuerda.
LIC:RENE DAVILA /301211
viernes, 30 de diciembre de 2011
MAMA CHICA ROBLE QUE DESAFÍA EL TIEMPO.
“Mama Chica”
Francisca Mendoza Romero, de 100 años, junto a nietos y bisnietos
Con sus ojos vivarachos, su mente lúcida y dando pasos con el apoyo de un andarivel, Francisca Mendoza Romero, conocida cariñosamente como “Mama Chica”, cumplió 100 años el 7 de febrero de 2010, que los celebró a lo grande en el barrio Santa Ana de esta ciudad.
En la misma fecha este año, cumplió 101 años, con la misma lucidez, amor al prójimo y a Dios, como una ferviente católica que asistía a misa tradicionalmente a la Parroquia Santa Ana, patrona de Chinandega.
La apreciada anciana que desciende de una de las familias más conocidas de Chinandega recordó que su niñez fue difícil debido a que vendía tortillas en las calles para ayudar a sus padres.
“No fui nunca a la escuela pero tengo mucho coco (inteligencia). También me gané la vida vendiendo refrescos en el Mercado Central de Chinandega durante muchos años. Después instalé una venta de licor, aquí venían tomadores porque cuando todo era barato les servía su trago con sopa de res con punche los sábados y domingos”, expresó “Mama Chica”.
Hace una pausa en la conversación para servir un trago a un cliente, recordando viejos tiempos. El hombre pasa el “farolazo” sin boca porque ni de “pájaro” (frutas) se le puede dar debido a la escasez.
“Ni modo con agua, así liso”, manifestó la viejita mientras abrazó a una parte de sus siete bisnietos y seis nietos, que son la alegría de su vida. Confesó que tuvo tres hijos, y sólo sobrevive José del Pilar Mendoza.
La fórmula para llegar al siglo de existencia
Estaba chavala cuando ocurrió la gesta del General de Hombres Libres Augusto César Sandino en Las Segovias, y fue testigo del incendio del conocido “ Mesón” del Mercado Central de Chinandega, uno de los hechos más conmovedores en la historia de esta ciudad.
Añadió que para esa época su padre ya había fallecido, y su mamá que fue un gran ejemplo para ella en la formación de valores como la lealtad, el trabajo, la disciplina y el respeto. Para ese entonces habitaba en el barrio La Libertad, conocido como San José de la Montaña, donde se localiza uno de los templos católicos más antiguos.
En su niñez, “Mama Chica”, caminaba por polvorientas calles ofertando tortillas de excelente calidad. “Rápido se iba la venta, en ese tiempo había coches y carretas no existían taxis”, recordó.
Con gentil gracia, la anciana aseguró que la fórmula para llegar al siglo de vida es sencilla: Dormirse temprano, comer sano, tener carácter alegre, no desmayar antes las vicisitudes y ayudar al necesitado.
Mientras envía un saludo a nuestros lectores, la viejecita mencionó que en su niñez, todo era barato por ejemplo: Una gallina costaba 25 centavos, y todo se vendía por medios, los refrescos se endulzaban con dulce elaborado en trapiches, y la comida se hacía con manteca de cerdo.
“Antes había más trabajo, no era peligroso, las fiestas eran sanas y se podía pasear a altas horas de la noche. Actualmente hay poco trabajo, la crisis económica esta fuerte, y hay mucho peligro porque la delincuencia es fuerte, y no hay forma de detenerla”, dijo “Mama Chica”, quien añadió que pese a todos los problemas que envuelven al país Dios y la Virgen María protegen a Nicaragua.
“Mama Chica” está asombrada de haber llegado a cien años de vida, y confesó que tiene fuerzas para vivir más años lógicamente siempre que Dios la mantenga sana.
En cuanto a su fabulosa clientela de tomadores que no se la pudo arrebatar otra cantina de la ciudad, expresó que se debe a que no le echa agua al guaro, y el tomador siempre está contento porque el trago no es “bautizado”.
Recomendó a la juventud trabajar fuerte y estudiar para triunfar en la vida, respetar a sus padres para recibir bendiciones del Creador y ayudar a la comunidad a salir adelante.
El ejemplo de “Mama Chica”
Sixto Moreno, de 75 años dijo que desde hace 50 años es amigo de “Mama Chica”, que es ejemplo de trabajo y honradez. “Ya quisiera llegar a los 100 años, me faltan 25, no es fácil, es un regalo de Dios”, expresó el chinandegano.
En similares términos se pronunció Jerónima Flores, nieta de la anciana, quien dio gracias al Señor por tener con vida a doña Francisca, a quien siempre brindan atención y amor.
Su hijo José del Pilar Mendoza, afirmó que su madre es el regalo más maravilloso que le ha dado Dios, porque ha sido abnegada. “Soy su médico, enfermero, ayudante, cocinero. Nuestro Padre, Hijo y Espíritu Santo la tienen en sus manos, porque tiene buen corazón, a quien puede servir lo hace sin esperar nada a cambio”, indicó.
Agregó que su madre no es roble sino guayacán de los más duros por su impresionante condición física. “El es mi tierno siempre lo será, es mi adoración, modelo de hijo”, expresó “Mama Chica”.
Celebración a lo grande
Familiares y amigos de la anciana recaudaron dinero para la compra de piñatas, pasteles y elaboración de vigorón para celebrar el siglo de vida, como un acontecimiento en el barrio Santa Ana, uno de los más antiguos de la ciudad de Chinandega.
Antes de quebrar la piñata y departir con estas personas, “Mamá Chica” fue llevada en triciclo a la Iglesia Santa Ana, donde fue oficiada una misa en acción de gracias por su siglo de vida.
Posteriormente fue trasladada en una caravana de triciclos hacia su humilde vivienda, al ritmo de filarmónicos con la famosa Cumbia Chinandegana del compositor Jorge Paladino, que llenó de alegría a doña Francisca Mendoza, quien recibió regalos y muchos saludos, en una experiencia única en su larga vida.
Otro día transcurre y “Mama Chica” da gracias a Dios por mantenerla bien de salud, y estar al lado de sus seres queridos, que se sienten muy orgullosos de ella.
credito/r.olivas / LIC:RENE DAVILA /301211
jueves, 3 de noviembre de 2011
MONSEÑOR PADILLA EL SACERDOCIO DEDICADO A CHINANDEGA.
MONSEÑOR PADILLA EL SACERDOCIO DEDICADO A CHINANDEGA.:
Lleno de nostalgia y sin un seguro social honroso, reposa monseñor Miguel Angel Padilla Gómez en la casa de sus hermanas en León. A los 86 años los problemas de salud lo obligaron retirarse de la Vicaría de Chinandega, donde sirvió durante treinta años.
El pasado 19 de marzo, el anciano sacerdote, originario de Chichigalpa, se despidió de su feligresía en la parroquia Santa Ana y tres meses después reconoce que el adiós a su iglesia y la nostalgia por sus labores de servicio han debilitado más su salud.
EN MAL ESTADO DE SALUD
Sin embargo, aún celebra misa los domingos en Catedral, junto a Monseñor Bosco Vivas. “Cada vez que puedo, pero no puedo predicar porque la voz ya no se me escucha y me canso”, explicó.
Esto es posible sólo gracias a su tenacidad y entrega al servicio pastoral, que por 30 años realizó y extraña continuar, ya que sufre del mal de Parkinson y de glaucoma.
Reveló que su corazón se ha ensanchado y que sufre de la presión. Y aunque el médico lo examinó hace algunos días, y encontró bien su ritmo cardíaco, “siento que en cualquier momento el corazón se me va a paralizar, que me voy a morir”, expresó.
EMOTIVA DESPEDIDA
Monseñor se despidió de su iglesia en Chinandega, oficiando una misa y el Cabildo Eclesiástico lo acompañó hasta su casa en León. Algunos sacerdotes y Monseñor Bosco Vivas le han visitado.
La nostalgia y el cariño que siente por su iglesia es recíproca. Grupos de feligreses chinandeganos llegan a saludarlo, cariño que lo hace sentir contento. “Siempre me he apegado a las parroquias y me pongo triste cuando me retiro de ellas”, señaló.
Se identifica y extraña tanto a su pueblo natal, que solicita ser enterrado en Chinandega, cuando muera. “Para que me acompañe el pueblo que me quiere, aquí soy un desconocido”, comentó
UNA VIDA MINISTERIAL
Pese a sus quebrantos compartió con mucha gentileza sus más preciados recuerdos: El día de su ingreso al Seminario en León, donde realizó sus estudios de secundaria y sacerdotales, bajo el rectorado de Monseñor José Apolonio Andara; sus doce años en la parroquia de El Viejo, donde cumplió sus Bodas de Plata Sacerdotales y sus 30 años de servicio en Chinandega.
“La vida sacerdotal de Monseñor Padilla Gómez inició el primero de Mayo de 1938, cuando fue ordenado en la Catedral de León por Monseñor Agustín Nicolás Tijerino y Loáisiga”, según sus hermanas Simona y Gladis, quienes lo cuidan y acompañan en su casa, del Barrio San Sebastián.
Durante su periplo pastoral de sesenta años por León y La Paz Centro, fue fundador de escuelas, director del Colegio Tridentino San Ramón, capellán del Colegio de La Asunción y del Hospital San Vicente. También fundó escuelitas parroquiales en Estelí, Somoto, El Viejo y Chinandega.
En la parroquia Santa Ana tenía el apoyo del Auxiliar de Vicaría, Pedro Xavier González Pineda, nombrado párroco de El Jicaral.
Después de su partida la Vicaría de Chinandega quedó a cargo de Monseñor Guillermo Berríos Delgadillo, quien por varios años fue párroco de San Nicolás de El Laborío, en León.
SEGURIDAD SOCIAL JUSTA ES NECESARIA
Para ver a su médico Ramiro Poveda, Monseñor debe viajar hasta Chinandega y aunque no le faltan los medicamentos, pasa por dificultades económicas para adquirirlos.
En ese sentido, el octogenario sacerdote recordó al padre Adrián Mora, quien murió en la miseria. “Un sobrino suyo lo andaba en un taxi y pedía limosna para su atención”, evocó con tristeza.
También recordó las charlas con el padre Teodoro King, quien le habló de los beneficios sociales que recibían los sacerdotes holandeses por parte del gobierno de Holanda, en concepto de jubilación, por el aporte de ellos mismos.
HOGAR SACERDOTAL
La Iglesia Católica está construyendo un Hogar Sacerdotal, en la zona de Lomas de Guadalupe, en Managua , con el fin de albergar a los sacerdotes que alcanzan la edad de retiro, sin embargo todavía no se ha finiquitado esta obra, que se ejecuta a través de la recaudación de fondos. Se estima que existen en el país unos cien sacerdotes ancianos. También la iglesia católica trabaja en un proyecto para garantizar un fondo social para la vejez y cada Miércoles de Ceniza en todas las misas celebradas en el país, se dedica la colecta para este fin.
SEGURO DE VEJEZ JUSTO
- La falta de un seguro de vejez justo para los sacerdotes es evidente en Monseñor Padilla, quien tiene muchas necesidades, en su mayoría solventadas por su familia.
- Monseñor Padilla Gómez es atendido gratuitamente por el médico internista Ramiro Poveda, sin embargo debe viajar hasta Chinandega para pasar consulta
- Debe aplicarse unas gotas oftalmológicas valoradas en casi 500 córdobas, y enfrenta dificultades para obtenerlas, según una de sus hermanas.
- En el mes de marzo recibió una ayuda económica de 200 dólares por parte de la Iglesia y desde entonces no ha obtenido más.
- El Obispo retirado reconoce que hay lentitud de la Conferencia Episcopal para pagar el Seguro Social y consideró que los sacerdotes deben tener una vejez más digna.
Lic:Rene Davila /021111
Lleno de nostalgia y sin un seguro social honroso, reposa monseñor Miguel Angel Padilla Gómez en la casa de sus hermanas en León. A los 86 años los problemas de salud lo obligaron retirarse de la Vicaría de Chinandega, donde sirvió durante treinta años.
El pasado 19 de marzo, el anciano sacerdote, originario de Chichigalpa, se despidió de su feligresía en la parroquia Santa Ana y tres meses después reconoce que el adiós a su iglesia y la nostalgia por sus labores de servicio han debilitado más su salud.
EN MAL ESTADO DE SALUD
Sin embargo, aún celebra misa los domingos en Catedral, junto a Monseñor Bosco Vivas. “Cada vez que puedo, pero no puedo predicar porque la voz ya no se me escucha y me canso”, explicó.
Esto es posible sólo gracias a su tenacidad y entrega al servicio pastoral, que por 30 años realizó y extraña continuar, ya que sufre del mal de Parkinson y de glaucoma.
Reveló que su corazón se ha ensanchado y que sufre de la presión. Y aunque el médico lo examinó hace algunos días, y encontró bien su ritmo cardíaco, “siento que en cualquier momento el corazón se me va a paralizar, que me voy a morir”, expresó.
EMOTIVA DESPEDIDA
Monseñor se despidió de su iglesia en Chinandega, oficiando una misa y el Cabildo Eclesiástico lo acompañó hasta su casa en León. Algunos sacerdotes y Monseñor Bosco Vivas le han visitado.
La nostalgia y el cariño que siente por su iglesia es recíproca. Grupos de feligreses chinandeganos llegan a saludarlo, cariño que lo hace sentir contento. “Siempre me he apegado a las parroquias y me pongo triste cuando me retiro de ellas”, señaló.
Se identifica y extraña tanto a su pueblo natal, que solicita ser enterrado en Chinandega, cuando muera. “Para que me acompañe el pueblo que me quiere, aquí soy un desconocido”, comentó
UNA VIDA MINISTERIAL
Pese a sus quebrantos compartió con mucha gentileza sus más preciados recuerdos: El día de su ingreso al Seminario en León, donde realizó sus estudios de secundaria y sacerdotales, bajo el rectorado de Monseñor José Apolonio Andara; sus doce años en la parroquia de El Viejo, donde cumplió sus Bodas de Plata Sacerdotales y sus 30 años de servicio en Chinandega.
“La vida sacerdotal de Monseñor Padilla Gómez inició el primero de Mayo de 1938, cuando fue ordenado en la Catedral de León por Monseñor Agustín Nicolás Tijerino y Loáisiga”, según sus hermanas Simona y Gladis, quienes lo cuidan y acompañan en su casa, del Barrio San Sebastián.
Durante su periplo pastoral de sesenta años por León y La Paz Centro, fue fundador de escuelas, director del Colegio Tridentino San Ramón, capellán del Colegio de La Asunción y del Hospital San Vicente. También fundó escuelitas parroquiales en Estelí, Somoto, El Viejo y Chinandega.
En la parroquia Santa Ana tenía el apoyo del Auxiliar de Vicaría, Pedro Xavier González Pineda, nombrado párroco de El Jicaral.
Después de su partida la Vicaría de Chinandega quedó a cargo de Monseñor Guillermo Berríos Delgadillo, quien por varios años fue párroco de San Nicolás de El Laborío, en León.
SEGURIDAD SOCIAL JUSTA ES NECESARIA
Para ver a su médico Ramiro Poveda, Monseñor debe viajar hasta Chinandega y aunque no le faltan los medicamentos, pasa por dificultades económicas para adquirirlos.
En ese sentido, el octogenario sacerdote recordó al padre Adrián Mora, quien murió en la miseria. “Un sobrino suyo lo andaba en un taxi y pedía limosna para su atención”, evocó con tristeza.
También recordó las charlas con el padre Teodoro King, quien le habló de los beneficios sociales que recibían los sacerdotes holandeses por parte del gobierno de Holanda, en concepto de jubilación, por el aporte de ellos mismos.
HOGAR SACERDOTAL
La Iglesia Católica está construyendo un Hogar Sacerdotal, en la zona de Lomas de Guadalupe, en Managua , con el fin de albergar a los sacerdotes que alcanzan la edad de retiro, sin embargo todavía no se ha finiquitado esta obra, que se ejecuta a través de la recaudación de fondos. Se estima que existen en el país unos cien sacerdotes ancianos. También la iglesia católica trabaja en un proyecto para garantizar un fondo social para la vejez y cada Miércoles de Ceniza en todas las misas celebradas en el país, se dedica la colecta para este fin.
SEGURO DE VEJEZ JUSTO
- La falta de un seguro de vejez justo para los sacerdotes es evidente en Monseñor Padilla, quien tiene muchas necesidades, en su mayoría solventadas por su familia.
- Monseñor Padilla Gómez es atendido gratuitamente por el médico internista Ramiro Poveda, sin embargo debe viajar hasta Chinandega para pasar consulta
- Debe aplicarse unas gotas oftalmológicas valoradas en casi 500 córdobas, y enfrenta dificultades para obtenerlas, según una de sus hermanas.
- En el mes de marzo recibió una ayuda económica de 200 dólares por parte de la Iglesia y desde entonces no ha obtenido más.
- El Obispo retirado reconoce que hay lentitud de la Conferencia Episcopal para pagar el Seguro Social y consideró que los sacerdotes deben tener una vejez más digna.
Lic:Rene Davila /021111
sábado, 17 de septiembre de 2011
EL CHINANDEGANO GERMAN ROMERO NARRANDO A CHINANDEGA A PRINCIPIO DEL SIGLO PASADO.
EL CHINANDEGANO GERMAN ROMERO NARRANDO A CHINANDEGA A PRINCIPIO DEL SIGLO PASADO.: En un extenso y fértil valle formado en las estribaciones de la sierra, extiéndose, bañada en los lados norte y occidente por el río, y a partir del barrio denominado Libertad el valle se extiende plano en una enorme distancia.
Desde algún punto puede contemplarse el vasto mar verde y azul de la selva que sube, luego, por la falda empinada de los volcanes. En días de invierno cúbrense de nubes plomizas aquellas gigantescas moles de piedra y arena. Y en los días ardientes de verano las corrientes del aire cálido barren cuanto encuentran y juegan con los árbol, que se nutren, desde hace siglos en las laderas y en los recodes de los ríos.
La sierra de los Marrabios comienza en el extinto volcán de Cosigüina cuya erupción se registró en el calendario el 20 de enero de 1835, explosión de las más famosas que registra la histeria: se oscureció el sol en Centro América y las piedras hechar de ceniza se encontraron flotando frente a las aguas marinas de México, en el norte y en las de Colombia.
Surgen después los cerros de San Gabriel y del Roldan, y donde la sierra cobra altura es con el Chonco --de 1,077 metros- y el volcán de El Viejo o San Cristóbal de 1,780 metros, el más alto de la República.
No hay historia de la erupción del Chonco. Según afirma el Sr. R. E. Harding existe en él un cráter de unos 500 metros de diámetro cuyo fondo está 50 metros más bajo que la eminencia más alta de la circunvalación al norte y a 20 metros más bajo que la parte sur de la misma. El cronista Oviedo habla de la erupción del volcán Viejo en 1685, época en que recorrió estas regiones.
Río gracioso, de aguas puras y frescas, es el Acome o Chinandega. Nace en las faldas meridionales del San Cristóbal y se ufana de su estirpe recorriendo el valle donde está la ciudad; bordea les aledaños, y repasa la ciudadela de su barrio indígena denominado LA LIBERTAD. En el punto denominado Los Picos se estableció una presa; y otra en San Antonio.
Un recodo del río forma lo que antes se denominaba el Chorro. Entre paredes altas una ex' en,ién circular de aguas maneas y tibias, poco profundas, alimentadas por una vertiente que horada la pared per la afluencia diaria de la corriente del río. Antes era una diversión ir, por las mañanas, al Chorro; las mujeres se desnudaban allí y luego cubrían su cuerpo con un amplio camisón: nadaban, hundían las negras cabelleras en las aguas azulejas y semejantes a las nereidas, otras, mostraban los cuerpos bellos, los pechos duros, las curvas que nacen en alguna parte y se pierden en la espesura del cuerpo. Los chiquillos se colaban allí mientras se tendían sobre las aguas aquellos cuerpos esculturales de la mujeres. Y allí entre sonrisas y revuelos de palabras de tono monor se contaban las historietas menudas de la ciudad y los grandes y pequeños dramas de familia.
Sentada en la ribera, Susana mira a la amiga del frente, apenas separada por las aguas del círculo, unos cuatro metros. La tela del camisón se ha pegado al busto y se miran los pechos erectos ele la virgen. Ojos bellos, suaves, tranquilos: cabello apretujado por el agua. Mientras sacude sus pies haciendo saltar las gotas de la corriente, habla en tono que parece atormentado por una idea dramática:
Amapola, qué haces? -Pues ya ves, responde ésta: me pongo las medias, y Reseda, que así la llaman, ríe y ríe. Amapola, mientras pellizca con el índice y el pulgar de su mano bella, dice: tengo algo que contarte, y ya listas, al cabo de un rato, con los brazos de ambas cruzadas a la espalda, Amapola cuenta un tanto nerviosa: No dormí anoche. El miedo me azotaba.
Aquí, al subir al altozano... le dió muerte a su mujer de una manera espantosa: una herida aquí (señalaba con el índice la región sexual), con un daga bien afilada, y esta salió por aquí (y señalaba la región de los riñones). Triste es, verdad? Por qué ha de ser eso así? A menudo se engañan los enamorados creyendo que es amor lo que simplemente es pasión, y se turban, luego, y acaban dramáticamente. El caso de Mario: se queja del carácter de su mujer, y ella, a su vez reprocha la actitud de su marido.
Caracteres opuestos quizá por que son extraños; no forman la unidad, y menos aun la cualidad afectiva de una sincera amistad. Pero qué los obligó a casarse: una debilidad. Siete años de acercamiento, de ese juego pasional que la vida presenta en adiestramiento de las almas, y un día se entregaron ... Es una liga la que se establece ya y más si llega un hijo. Luego la seducción y el desprecio: creo que me volvería loca en una situación semejante.
No sucede eso en las uniones libres: cada cual piensa, delibera y procede según las conveniencias personales. Azucena, la de esta historia se ha entregado a esa labor de escuela, busca con el trabaje el alma que no llegará nunca: aun es posible que, en el trato social. encuentre el hombre soñado, o ideal, ahora imposible por la cadena de su matrimonio. Y tiene un hijo: le quiere, lo mima, pero este amor nunca podrá ser substitutivo de sus anhelos de mujer, pues nosotras, en las diferentes facetas respondemos a una aspiración que necesariamente debe ser colmada.
A veces pienso en esos pequeños dramas que forman una mancha en la tela de la vida, y cómo sustraerse ahora de eso que fatalmente pesa sobre esas almas... ?
El asesinato de que te hablo sobrecogió de espanto a nuestros padres, a la ciudad entera: feroz el hombre abrió el cuerpo de la víctima con el puñal que llevaba al cinto. Lo probable es que la haya espiado desde el alba escondido en esos matorrales. Era la muerte acercándose a su víctima para asestarle el golpe certero, y aquella inocente criatura, inocente de lo que habría de sucederle, bajaba por ese caminito desolada con sus pensamientos en flor, tanto paia sus hijos como para el posible amante que abandonaba para siempre.
Y aquel cuerpo mutilado presentaba heridas rojas, abiertas, como rosas, y su camisa, raída, dejaba escapar los pechos todavía duros en un intento de desvanecimiento a causa de la muerte rápida, y sus ojos eran opacos, pues permanecían abiertos, como si aun durara el miedo y el pavor que le produjo la daga inmisericorde en sus carnes vivas. Oh, yo siento un estremecimiento en las arterias y en el cuerpo entero al pensar en ello; me duelen los pies, y en la nuca me sacude un calofrío doloroso.
Y desde el altozano contemplaron el paisaje. Al partir del río era todo verde: árboles centenarios, la ceiba, el guapinol, el guarumo, el guanacaste, todos hermanados formando un frente de vegetación que con sus raíces, apretaba la tierra de sus riberas, y el río, gracioso, en curvas y líneas rectas, bajaba sus aguas por el declive de su cauce. Y miraron el lugarejo donde se bañan los hombres, y ecn su manos se cubrieron los ojos.
Por qué será la vida así, tan triste y desolada, concluyó Reseda. No puede ser de otra manera. No fuera mundo, entonces, respondió Amapola. Nosotras, es decir, mi familia entera, sufrimos las consecuencias de ese, extraño caso que ha destruido un hcgar y tal vez el porvenir de eses muchos, sus hijos, ya en edad de casarse. Verás: hace veinte años mi tío que era, como tu sabes, de buena posición social, se enamoró de una joven que vivía en el barrio de Los indios.
Parroquia abajo, ya a poco se dió a la publicidad la vida marital de ambos. Agraciada era la joven, ccn su cara ele Lucrecia, y rara establecer más la semejanza se hizo arquear las cejas y se pintaba con subido colorete los labios y las mejillas. 'Mi tío abandonó el hogar, regresando al lado de su esposa, y de sus hijas de tarde en tarde. En tales reuniones surgían las reyertas espantosas: vapuleaba a su mujer, a las hijas y hasta al perro noble que llegara a lamerle las manos cuando le veía. Agriado. con esa predisposición al delito, el hombre re encrespaba por cualquier cosa y aun sin motivo alguno de sus víctimas.
Pasaron los años de esta vida así desventurada : él era el terror de todos los de casa, y ocasión hubo de demostrar cómo le temían. El perro dormía en la sala. Sentado el hombre se revolvía furioso sin saber cómo desatar su humor sembrío. A ver, dijo esa tarde, traigan un palo para castigar este perro, y el pobre animal que quizá oyó la sentencia se levantó dormido y daba de hecicazos centra las paredes sin encontrar el franco camino de las puertas que daban a la calle. Y es que la vida de eje hombre con la muchacha era un infierno: salía temprano de la noche con dirección a las calles bajas, y allí en las larernas juntábase con otros y otros, con el fin de calmar sus anhelos y amoríos anónimos.
Regresaba a las once de la noche, y al hombre sombrío, sin voluntad, no le hacían ningún reproche.
Sentiase feliz él cuando retornaba ebrio y sucio a los silencios de la casa, y ella, como la palmera que se dobla acariciaba con sus besos el rostro fiero tocado de la locura.
Van ya veinte años de esa extraña inhibición del que era un hombre correcto en los más gratos tiempos de juventud.
El río Torondano establece el límite de Chinandega con Honduras, hasta la confluencia con el Guasaule, vertiendo sus aguas finalmente en las aguas del río Negro. Este recibe las aguas del río Somotillo que baja de las alturas de Cinco Pinos. El río Gallo desciende de las alturas de Choluteca.
El río Atoya describe una curva inmensa de norte a oeste, se une al río Obico y El Viejo, río Chiquito, y el Acome que baja de la falda meridional del San Cristóbal.
El río Cosmapa que baja del volcán Viejo, el de La Chorrera y el Telica, forman red de hilos y vertientes que luego crecen para desembocar estrepitosamente en el Estero de El Realejo. De la falda meridional del rio Cosigüina bajan riachuelos y torrentes para formar una gruesa corriente del Estero del Padre Ramos.
Al Sur se encuentra el Estero Viejo, formado por las aguas de Los Limones. El Estero Real es más importante, y bajan a él el río Ameya, Cosmapa. La Chorrera y el Telica.
DEL LIBRO:CHINANDEGA / LIC:RENE DAVILA/15090011
Desde algún punto puede contemplarse el vasto mar verde y azul de la selva que sube, luego, por la falda empinada de los volcanes. En días de invierno cúbrense de nubes plomizas aquellas gigantescas moles de piedra y arena. Y en los días ardientes de verano las corrientes del aire cálido barren cuanto encuentran y juegan con los árbol, que se nutren, desde hace siglos en las laderas y en los recodes de los ríos.
La sierra de los Marrabios comienza en el extinto volcán de Cosigüina cuya erupción se registró en el calendario el 20 de enero de 1835, explosión de las más famosas que registra la histeria: se oscureció el sol en Centro América y las piedras hechar de ceniza se encontraron flotando frente a las aguas marinas de México, en el norte y en las de Colombia.
Surgen después los cerros de San Gabriel y del Roldan, y donde la sierra cobra altura es con el Chonco --de 1,077 metros- y el volcán de El Viejo o San Cristóbal de 1,780 metros, el más alto de la República.
No hay historia de la erupción del Chonco. Según afirma el Sr. R. E. Harding existe en él un cráter de unos 500 metros de diámetro cuyo fondo está 50 metros más bajo que la eminencia más alta de la circunvalación al norte y a 20 metros más bajo que la parte sur de la misma. El cronista Oviedo habla de la erupción del volcán Viejo en 1685, época en que recorrió estas regiones.
Río gracioso, de aguas puras y frescas, es el Acome o Chinandega. Nace en las faldas meridionales del San Cristóbal y se ufana de su estirpe recorriendo el valle donde está la ciudad; bordea les aledaños, y repasa la ciudadela de su barrio indígena denominado LA LIBERTAD. En el punto denominado Los Picos se estableció una presa; y otra en San Antonio.
Un recodo del río forma lo que antes se denominaba el Chorro. Entre paredes altas una ex' en,ién circular de aguas maneas y tibias, poco profundas, alimentadas por una vertiente que horada la pared per la afluencia diaria de la corriente del río. Antes era una diversión ir, por las mañanas, al Chorro; las mujeres se desnudaban allí y luego cubrían su cuerpo con un amplio camisón: nadaban, hundían las negras cabelleras en las aguas azulejas y semejantes a las nereidas, otras, mostraban los cuerpos bellos, los pechos duros, las curvas que nacen en alguna parte y se pierden en la espesura del cuerpo. Los chiquillos se colaban allí mientras se tendían sobre las aguas aquellos cuerpos esculturales de la mujeres. Y allí entre sonrisas y revuelos de palabras de tono monor se contaban las historietas menudas de la ciudad y los grandes y pequeños dramas de familia.
Sentada en la ribera, Susana mira a la amiga del frente, apenas separada por las aguas del círculo, unos cuatro metros. La tela del camisón se ha pegado al busto y se miran los pechos erectos ele la virgen. Ojos bellos, suaves, tranquilos: cabello apretujado por el agua. Mientras sacude sus pies haciendo saltar las gotas de la corriente, habla en tono que parece atormentado por una idea dramática:
Amapola, qué haces? -Pues ya ves, responde ésta: me pongo las medias, y Reseda, que así la llaman, ríe y ríe. Amapola, mientras pellizca con el índice y el pulgar de su mano bella, dice: tengo algo que contarte, y ya listas, al cabo de un rato, con los brazos de ambas cruzadas a la espalda, Amapola cuenta un tanto nerviosa: No dormí anoche. El miedo me azotaba.
Aquí, al subir al altozano... le dió muerte a su mujer de una manera espantosa: una herida aquí (señalaba con el índice la región sexual), con un daga bien afilada, y esta salió por aquí (y señalaba la región de los riñones). Triste es, verdad? Por qué ha de ser eso así? A menudo se engañan los enamorados creyendo que es amor lo que simplemente es pasión, y se turban, luego, y acaban dramáticamente. El caso de Mario: se queja del carácter de su mujer, y ella, a su vez reprocha la actitud de su marido.
Caracteres opuestos quizá por que son extraños; no forman la unidad, y menos aun la cualidad afectiva de una sincera amistad. Pero qué los obligó a casarse: una debilidad. Siete años de acercamiento, de ese juego pasional que la vida presenta en adiestramiento de las almas, y un día se entregaron ... Es una liga la que se establece ya y más si llega un hijo. Luego la seducción y el desprecio: creo que me volvería loca en una situación semejante.
No sucede eso en las uniones libres: cada cual piensa, delibera y procede según las conveniencias personales. Azucena, la de esta historia se ha entregado a esa labor de escuela, busca con el trabaje el alma que no llegará nunca: aun es posible que, en el trato social. encuentre el hombre soñado, o ideal, ahora imposible por la cadena de su matrimonio. Y tiene un hijo: le quiere, lo mima, pero este amor nunca podrá ser substitutivo de sus anhelos de mujer, pues nosotras, en las diferentes facetas respondemos a una aspiración que necesariamente debe ser colmada.
A veces pienso en esos pequeños dramas que forman una mancha en la tela de la vida, y cómo sustraerse ahora de eso que fatalmente pesa sobre esas almas... ?
El asesinato de que te hablo sobrecogió de espanto a nuestros padres, a la ciudad entera: feroz el hombre abrió el cuerpo de la víctima con el puñal que llevaba al cinto. Lo probable es que la haya espiado desde el alba escondido en esos matorrales. Era la muerte acercándose a su víctima para asestarle el golpe certero, y aquella inocente criatura, inocente de lo que habría de sucederle, bajaba por ese caminito desolada con sus pensamientos en flor, tanto paia sus hijos como para el posible amante que abandonaba para siempre.
Y aquel cuerpo mutilado presentaba heridas rojas, abiertas, como rosas, y su camisa, raída, dejaba escapar los pechos todavía duros en un intento de desvanecimiento a causa de la muerte rápida, y sus ojos eran opacos, pues permanecían abiertos, como si aun durara el miedo y el pavor que le produjo la daga inmisericorde en sus carnes vivas. Oh, yo siento un estremecimiento en las arterias y en el cuerpo entero al pensar en ello; me duelen los pies, y en la nuca me sacude un calofrío doloroso.
Y desde el altozano contemplaron el paisaje. Al partir del río era todo verde: árboles centenarios, la ceiba, el guapinol, el guarumo, el guanacaste, todos hermanados formando un frente de vegetación que con sus raíces, apretaba la tierra de sus riberas, y el río, gracioso, en curvas y líneas rectas, bajaba sus aguas por el declive de su cauce. Y miraron el lugarejo donde se bañan los hombres, y ecn su manos se cubrieron los ojos.
Por qué será la vida así, tan triste y desolada, concluyó Reseda. No puede ser de otra manera. No fuera mundo, entonces, respondió Amapola. Nosotras, es decir, mi familia entera, sufrimos las consecuencias de ese, extraño caso que ha destruido un hcgar y tal vez el porvenir de eses muchos, sus hijos, ya en edad de casarse. Verás: hace veinte años mi tío que era, como tu sabes, de buena posición social, se enamoró de una joven que vivía en el barrio de Los indios.
Parroquia abajo, ya a poco se dió a la publicidad la vida marital de ambos. Agraciada era la joven, ccn su cara ele Lucrecia, y rara establecer más la semejanza se hizo arquear las cejas y se pintaba con subido colorete los labios y las mejillas. 'Mi tío abandonó el hogar, regresando al lado de su esposa, y de sus hijas de tarde en tarde. En tales reuniones surgían las reyertas espantosas: vapuleaba a su mujer, a las hijas y hasta al perro noble que llegara a lamerle las manos cuando le veía. Agriado. con esa predisposición al delito, el hombre re encrespaba por cualquier cosa y aun sin motivo alguno de sus víctimas.
Pasaron los años de esta vida así desventurada : él era el terror de todos los de casa, y ocasión hubo de demostrar cómo le temían. El perro dormía en la sala. Sentado el hombre se revolvía furioso sin saber cómo desatar su humor sembrío. A ver, dijo esa tarde, traigan un palo para castigar este perro, y el pobre animal que quizá oyó la sentencia se levantó dormido y daba de hecicazos centra las paredes sin encontrar el franco camino de las puertas que daban a la calle. Y es que la vida de eje hombre con la muchacha era un infierno: salía temprano de la noche con dirección a las calles bajas, y allí en las larernas juntábase con otros y otros, con el fin de calmar sus anhelos y amoríos anónimos.
Regresaba a las once de la noche, y al hombre sombrío, sin voluntad, no le hacían ningún reproche.
Sentiase feliz él cuando retornaba ebrio y sucio a los silencios de la casa, y ella, como la palmera que se dobla acariciaba con sus besos el rostro fiero tocado de la locura.
Van ya veinte años de esa extraña inhibición del que era un hombre correcto en los más gratos tiempos de juventud.
El río Torondano establece el límite de Chinandega con Honduras, hasta la confluencia con el Guasaule, vertiendo sus aguas finalmente en las aguas del río Negro. Este recibe las aguas del río Somotillo que baja de las alturas de Cinco Pinos. El río Gallo desciende de las alturas de Choluteca.
El río Atoya describe una curva inmensa de norte a oeste, se une al río Obico y El Viejo, río Chiquito, y el Acome que baja de la falda meridional del San Cristóbal.
El río Cosmapa que baja del volcán Viejo, el de La Chorrera y el Telica, forman red de hilos y vertientes que luego crecen para desembocar estrepitosamente en el Estero de El Realejo. De la falda meridional del rio Cosigüina bajan riachuelos y torrentes para formar una gruesa corriente del Estero del Padre Ramos.
Al Sur se encuentra el Estero Viejo, formado por las aguas de Los Limones. El Estero Real es más importante, y bajan a él el río Ameya, Cosmapa. La Chorrera y el Telica.
DEL LIBRO:CHINANDEGA / LIC:RENE DAVILA/15090011
domingo, 24 de julio de 2011
A LA MEMORIA ETERNA DE UN HIJO ILUSTRE DE CHINANANDEGA EL MAESTRO "HUMBERTO GALEANO"
A LA MEMORIA ETERNA DE UN HIJO ILUSTRE DE CHINANANDEGA EL MAESTRO "HUMBERTO GALEANO": "
Será difícil hablar de deportes en Chinandega sin hacer referencia a Humberto Galeano y no propiamente porque confeccionaba los uniformes que utilizaban los atletas de la ciudad.
Galeano garantizó su espacio en la historia, por su humanismo, solidaridad y el empuje que dio siempre a quien lo necesitaba. Quizá porque temprano entendió que quien no vive para servir, no sirve para vivir.
Humberto, o el maestro Galeano como se le llamaba cariñosamente, fue más que un sastre. Se dedicó a confeccionar sonrisas entre los más desfavorecidos y “uniformó” a todo el que pudo en su pueblo y más allá.
Pero además, administró el estadio de Chinandega, era mayordomo de las fiestas de la Virgen de Guadalupe y procreó una familia con hijos de bien.
Una de las facetas más conocidas de Galeano fue la de “scout”. Fue él quien descubrió a talentos como Oswaldo Mairena, Omar Varela, Enrique Mondragón y Oscar Mairena, a quienes trajo al Chinandeguita, un equipo en el que se incubaron muchos jugadores que luego militaron en Primera División.
Pero traerlos implicaba garantizarles techo y pan y Galeano lo hacía.
Mairena cuenta que la primera vez que llegó al Chinandega, Noel Areas lo dejó fuera porque ya tenía confeccionado el equipo, pero Galeano habló con Noel y se le dio otro chance para el zurdo que se convertiría más tarde en el primer lanzador siniestro nica en las Grandes Ligas.
Por el Chinandeguita pasaron además de Mairena, Varela y Mondragón, Juan Oviedo, los Romero, Léster Loáisiga y otros jugadores más, a quienes incluso dio trabajo en la sastrería, porque la mayoría eran de la zona rural.
En estos tiempos, en los cuales mucha gente anda buscando qué provecho sacan de los demás, harán falta Galeanos, hombre que entendió que dando es como se recibe y por eso se entregó por completo a su fe cristiana y a la pasión deportiva.
FACETAS DE LA PERSONALIDAD DEL MAESTRO.
Descubrió a Vicente Padilla
En su incansable trajinar, el maestro Galeano descubrió las virtudes del pitcher chinandegano de los Rangers de Texas, Vicente de la Cruz Padilla Ordóñez, y lo integró a su amado equipo que denominó “Chinandegita”, el cual era una “guerrillita” que daba batalla, parafraseando al recordado manager granadino Heberto “El Papá” Portobanco.
También dio oportunidad en ese club al ex lanzador de Grandes Ligas Oswaldo Mairena y al primera base Freddy Chévez. Y en los años 70 incluyó en el equipo occidental a Alfonso “Ponchito” Catín, conocido como el “Rey del Hit”.
Cuando estaba bien de salud, don Humberto se emocionaba viendo por televisión los juegos del gran Vicente Padilla, y siempre estuvo pendiente de la actuación de su hijo, Larry Galeano, receptor de la selección nacional y de los Tigres de Chinandega, del béisbol profesional.
Dos amigos entrañables del maestro de la confección
El experimentado manager Argelio “La Bruja” Córdova, dijo que Galeano Muñoz jugó la primera base, era excelente bateador, y en varias oportunidades fungió como directivo del equipo Chinandega, de la Primera División.
“Yo tenía un pequeño carro Toyota y nos movilizábamos juntos a los departamentos a buscar peloteros para formarlos, como el caso del brillante pitcher Asdrudes Flores. Nos metimos a una finca, y hubo que escoger cuatro caballos, porque tres se cansaron”, dijo Córdova, con su acostumbrada jocosidad.
Por su lado, el ex alcalde de Chinandega, Carlos Alemán, contemporáneo del fallecido, afirmó que mantuvo 60 años de amistad con él, y bajo su administración edilicia desempeñó el cargo de administrador del estadio de béisbol “Efraín Tijerino Mazariego”.
Recordó que jugó pelota junto a Galeano Muñoz en 1945, en los recordados equipos San Luis, Licores Bell y Zavala U, y en una ocasión le obsequió un traje que lo conserva como recuerdo del cariño que ambos se prodigaron.
Florentina Ordóñez, madre del lanzador de Grandes Ligas, Vicente de la Cruz Padilla Ordóñez, agradeció a don Humberto por el apoyo que proporcionó a su hijo cuando más lo necesitó. “Siempre pedí a Dios que lo mejorara, porque fue muy fino con Vicente, lo regañaba, pero hoy mi hijo lo agradece profundamente, y siempre preguntó por él, cuando hablamos telefónicamente”, expresó la progenitora.
Gabino García trabajó diez años en la sastrería Galeano, y recordó que en una temporada el maestro dejó el taller a su cargo, por lo que está agradecido con ese hombre bondadoso que como buen nicaragüense siempre degustaba un hermoso nacatamal los fines de semana.
Comprometido con su parroquia
El profesor Julio Zavala, Director de Cultura de la Alcaldía de Chinandega, calificó a Galeano Muñoz como un trabajador incansable, quien fungió como presidente de la junta de la parroquia Guadalupe y fue mano derecha de monseñor Daniel Pérez Roque.
Además fue presidente del Comité de Apoyo para el mejoramiento del templo, contribuyó en la construcción de los corredores, cerca, aceras, entre otras mejoras.
“Patrocinó con uniformes a equipos de béisbol del campo y la ciudad, apoyó la construcción de la Escuela El Rosario, contribuyó con medicamentos, vestuario y alimentos a guerrilleros sandinistas durante la lucha de liberación contra la dictadura Somocista”, expresó el educador.
Julio César Velásquez Bustamante, Alcalde de Chinandega, don Humberto fue su segundo padre e hizo buenas obras a todos, por lo que lo homenajearon en vida para devolver parte de la gran obra a favor de cientos de chinandeganos.
NOTA: ESTE ARTICULO LO DEDICO CON SENTIMIENTOS EN RECUERDO DE MI PADRE 'JOSE HUMBERTO GALEANO MUÑOZ'.
LIC:RENE DAVILA / 24070011"
Será difícil hablar de deportes en Chinandega sin hacer referencia a Humberto Galeano y no propiamente porque confeccionaba los uniformes que utilizaban los atletas de la ciudad.
Galeano garantizó su espacio en la historia, por su humanismo, solidaridad y el empuje que dio siempre a quien lo necesitaba. Quizá porque temprano entendió que quien no vive para servir, no sirve para vivir.
Humberto, o el maestro Galeano como se le llamaba cariñosamente, fue más que un sastre. Se dedicó a confeccionar sonrisas entre los más desfavorecidos y “uniformó” a todo el que pudo en su pueblo y más allá.
Pero además, administró el estadio de Chinandega, era mayordomo de las fiestas de la Virgen de Guadalupe y procreó una familia con hijos de bien.
Una de las facetas más conocidas de Galeano fue la de “scout”. Fue él quien descubrió a talentos como Oswaldo Mairena, Omar Varela, Enrique Mondragón y Oscar Mairena, a quienes trajo al Chinandeguita, un equipo en el que se incubaron muchos jugadores que luego militaron en Primera División.
Pero traerlos implicaba garantizarles techo y pan y Galeano lo hacía.
Mairena cuenta que la primera vez que llegó al Chinandega, Noel Areas lo dejó fuera porque ya tenía confeccionado el equipo, pero Galeano habló con Noel y se le dio otro chance para el zurdo que se convertiría más tarde en el primer lanzador siniestro nica en las Grandes Ligas.
Por el Chinandeguita pasaron además de Mairena, Varela y Mondragón, Juan Oviedo, los Romero, Léster Loáisiga y otros jugadores más, a quienes incluso dio trabajo en la sastrería, porque la mayoría eran de la zona rural.
En estos tiempos, en los cuales mucha gente anda buscando qué provecho sacan de los demás, harán falta Galeanos, hombre que entendió que dando es como se recibe y por eso se entregó por completo a su fe cristiana y a la pasión deportiva.
FACETAS DE LA PERSONALIDAD DEL MAESTRO.
Descubrió a Vicente Padilla
En su incansable trajinar, el maestro Galeano descubrió las virtudes del pitcher chinandegano de los Rangers de Texas, Vicente de la Cruz Padilla Ordóñez, y lo integró a su amado equipo que denominó “Chinandegita”, el cual era una “guerrillita” que daba batalla, parafraseando al recordado manager granadino Heberto “El Papá” Portobanco.
También dio oportunidad en ese club al ex lanzador de Grandes Ligas Oswaldo Mairena y al primera base Freddy Chévez. Y en los años 70 incluyó en el equipo occidental a Alfonso “Ponchito” Catín, conocido como el “Rey del Hit”.
Cuando estaba bien de salud, don Humberto se emocionaba viendo por televisión los juegos del gran Vicente Padilla, y siempre estuvo pendiente de la actuación de su hijo, Larry Galeano, receptor de la selección nacional y de los Tigres de Chinandega, del béisbol profesional.
Dos amigos entrañables del maestro de la confección
El experimentado manager Argelio “La Bruja” Córdova, dijo que Galeano Muñoz jugó la primera base, era excelente bateador, y en varias oportunidades fungió como directivo del equipo Chinandega, de la Primera División.
“Yo tenía un pequeño carro Toyota y nos movilizábamos juntos a los departamentos a buscar peloteros para formarlos, como el caso del brillante pitcher Asdrudes Flores. Nos metimos a una finca, y hubo que escoger cuatro caballos, porque tres se cansaron”, dijo Córdova, con su acostumbrada jocosidad.
Por su lado, el ex alcalde de Chinandega, Carlos Alemán, contemporáneo del fallecido, afirmó que mantuvo 60 años de amistad con él, y bajo su administración edilicia desempeñó el cargo de administrador del estadio de béisbol “Efraín Tijerino Mazariego”.
Recordó que jugó pelota junto a Galeano Muñoz en 1945, en los recordados equipos San Luis, Licores Bell y Zavala U, y en una ocasión le obsequió un traje que lo conserva como recuerdo del cariño que ambos se prodigaron.
Florentina Ordóñez, madre del lanzador de Grandes Ligas, Vicente de la Cruz Padilla Ordóñez, agradeció a don Humberto por el apoyo que proporcionó a su hijo cuando más lo necesitó. “Siempre pedí a Dios que lo mejorara, porque fue muy fino con Vicente, lo regañaba, pero hoy mi hijo lo agradece profundamente, y siempre preguntó por él, cuando hablamos telefónicamente”, expresó la progenitora.
Gabino García trabajó diez años en la sastrería Galeano, y recordó que en una temporada el maestro dejó el taller a su cargo, por lo que está agradecido con ese hombre bondadoso que como buen nicaragüense siempre degustaba un hermoso nacatamal los fines de semana.
Comprometido con su parroquia
El profesor Julio Zavala, Director de Cultura de la Alcaldía de Chinandega, calificó a Galeano Muñoz como un trabajador incansable, quien fungió como presidente de la junta de la parroquia Guadalupe y fue mano derecha de monseñor Daniel Pérez Roque.
Además fue presidente del Comité de Apoyo para el mejoramiento del templo, contribuyó en la construcción de los corredores, cerca, aceras, entre otras mejoras.
“Patrocinó con uniformes a equipos de béisbol del campo y la ciudad, apoyó la construcción de la Escuela El Rosario, contribuyó con medicamentos, vestuario y alimentos a guerrilleros sandinistas durante la lucha de liberación contra la dictadura Somocista”, expresó el educador.
Julio César Velásquez Bustamante, Alcalde de Chinandega, don Humberto fue su segundo padre e hizo buenas obras a todos, por lo que lo homenajearon en vida para devolver parte de la gran obra a favor de cientos de chinandeganos.
NOTA: ESTE ARTICULO LO DEDICO CON SENTIMIENTOS EN RECUERDO DE MI PADRE 'JOSE HUMBERTO GALEANO MUÑOZ'.
LIC:RENE DAVILA / 24070011"
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